jueves, marzo 31

Cierre marciano: Botin de guerra


.desencanto. M. Decepción, desilusión (Diccionario de la RAE, 2006)


Dice Benedetti que “somos tristeza” y “por eso, la alegría es una hazaña”. Vuelvo a la casa de abril, me quito los anillos, me sirvo un tequila de ‘antes de dormir’ y llego al teclado por pura convención: Necesito decir.


...y hace tiempo que solo digo ciertas cosas escribiendo.


Menudencias.


Lo más importante está en mi sonrisa, en mi mirada y mis besos. MI FAMILIA (la de sangre y la elegida por convergencia) LO SABE.


Somos tristeza. Pero hace tiempo que me sonríen las estrellas. O eso quiero pensar. O de eso me he convencido: He admitido que la ausencia es el tatuaje que uno graba en la parte interna de la piel para recordar lo que una vez fue y sigue deseando que sea. Retrata una apuesta por la permanencia. Es la última alternativa de dar entidad a lo que se fue. Una mosca cojonera, aunque me sonrían las estrellas...


Pero no. No pienso permitirme, por pura elegancia británica destilada en novelas y películas, que la desilusión arañe mi sonrisa, mi mirada y mis besos, apenas mediado el primer caballito...


Acabo de darme una colleja.


Sonreír es una obligación de los privilegiados. ¿No dije una vez que la sonrisa de los solos es una declaración de intenciones?, ¿militancia por y para la vida? Pese a la ausencia. Pese a la decepción. Segundo cigarro.


Suena Ely Guerra. Queda mucha página por manchar. Punteo de guitarra eléctrica y un “Si te dicen que soy más bonita que tú, no les creas...”. La niña Guerra...


Despertar de la maravilla. FIN: El camino de la esperanza al desencanto pasa por dos rondas de Johnny con hielo y una confidencia sobre terceros que apuntala la amistad. El puente de la frustración a la redención se construye entre cigarros compartidos sobre el pilar del afecto y deja en nada lo que antes parecía vital. Recuento de caidos en el campo de Marte.


Los versos de amor no podrán igualar jamás una reunión de amigos.


¡Qué se vuelen las princesas y enciendan la noche los ogros!


Aún tenemos reservada la mesa en el País de Nunca Jamás


y yo solo pido a esta estrella fugaz que no os voléis vosotros.



Hace falta un precipicio. Y hace falta caer.


Hace falta mirar desde muy lejos, asumir que mi vida diminuta es un dibujo de puntos chiquititos donde sólo brillan ciertas personas indispensables, y, así, cerrar algunos cuentos para descubrir, que en el ‘colorín, colorado’ no siempre hay buffet libre de perdices; que solo con suerte los círculos se cierran después de tirar la piedra perfecta al estanque; y que, contra todo pronóstico, enfrentado al sistema y a los mitos de lo cortés, no hay respuesta en UNA mujer, sino en las vidas accidentales que terminan convirtiéndose en la tuya y que, quién sabe por qué, son más Tú que el Yo que reflejan los espejos.



(...)



.amor. M. 1. Sentimiento intenso del ser humano que, PARTIENDO DE SU PROPIA INSUFICIENCIA, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. // 2. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en EL DESEO DE UNIÓN, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. (DRAE, 2006)


Tercer cigarro. “Te regalo mi sol, mi luz, mi playa...” Grande Ely...


Empieza a saberme a poco la botella... ¿El amor? De alguna manera, todo empezó hace ya demasiados años, con Werther, Lara y Neruda después. Lolita, sobretodo, y su encarnación en Lo. Kandijski y las despedidas de mentira. Apostar por ser Byron emborronado de García Montero, charlar con Keats, rezar a Saramago, memorizar a Baudelaire y Rimbaud, intuirme Whitman y Lorca, compartir abordajes con Espronceda, soñar con poder algún día creer igual que disfruto a Calderón, reírme a lágrima viva con Quevedo y dar la vida por abrazar a Wilde o invitar a tabaco en aquel Casa Pueblo a Chomsky y al primer Ché...


...en realidad, la mentira fue mentirme y esperar mi llamada personalizada de la eternidad.


No había contratado el roaming.


Así que siempre he estado comunicando...


Llega abril, Venus: Despierto a la maravilla. De la ausencia. Me sonríen las estrellas y sé que lo más importante reside en una sonrisa, una mirada y un beso. En aquellos que me concedéis el privilegio de concedéroslo.


Tuve que aprender pronto que disfrazar mis pasos de poesía es solo una mentira comprometida. Siso lo sabe bien. Y si la vida feura un cabaret, al menos sé que cuento con Ángel Miguel, mi ángel caído. Y si ‘the show must go on’, ahí andan todos Ellos. Al otro lado de los versos, regalando tinta y papel. ¿Te acuerdas de los whiskys en la playa de Mazarrón, Raquel?, ¿recuerdas, pequeño gran Guasp, la alineación de la fila 3?, ¿os acordáis de la banda de los 20 en Benalmádena, del lujo de la inconsciencia de aquel Interrail, de los litros del Parque y los castillos hechos de paja?, ¿se ha olvidado alguien de Córdoba, de mi gordo y de mi pequeña Itzel?, ¿y del local, y del ripio, y del tequila, y de las holandesas, y del grito reincidente del ‘Llévame’?... Hay mordiscos en los que insiste mi rubita noche tras noche; tercios de vanguardia tendiendo a infinito bajo el bigote de la constante Fi; carreteras sin límite en el zafiro rockero de los ojos del chikitín; un argumento para sobrevivir corriendo en las venas con las dos mejores tetas que luce por Rivas mi pequeña razón de ser, Ser...


El País de las maravillas es un álbum de postales: Mis realidades.


Y nada más.


...por mucho que insista en buscar una Alicia. Por mucho que el conejo blanco vaya anotando el tiempo que se escapa de mi reloj. Por mucho que la partida de ajedrez se enroque contra mi propia imagen al otro lado del espejo y trate de sobrevivir a base de paracetamol y café...


“...somos tristeza. Por eso, la alegría es una hazaña”. La mentira fue mentirme y esperar mi propia llamada a la eternidad... La mentira fue pensar que, sin dioses, la vida no era también pura cuestión de fe: Yo solo pido a esta estrella fugaz, que no os voléis vosotros. Acaba Marzo.



(...)



(...) .complementario, ria. Adj. 1. Que sirve para completar o perfeccionar algo (DRAE, 2006).


“Te regalo mi sol, mi luz, mi playa. Te comparto mi dicha y mi pesar. Te doy las llaves de mi casa y mi confianza. Te cocino y te llevo a pasear...” El disco ha dado la vuelta. Ya se consume el quinto cigarro y dejo descansar al diccionario... he decidido acabar. De aquí a unos párrafos, repaso el texto con un pitillito picadito de hash y, después...


Cuando he querido creer, la fe no ha sido suficiente.


Ha venido funcionando lo espontáneo. Y descubro que la realidad última es que lo que insisto en llamar normal, ha resultado ser extraordinario. De ahí que siga creyendo en la bondad de la anarquía y en este fiel ateísmo, a ratos teñido de melancolía, que no sé si tiene sentido, que dudo siquiera si me guía a la salida del laberinto o resulta, no más, un farol mal tirado en la partida... pero, al final, sea lo que sea aquello que defiendo como mi propia identidad, estar y ser con vosotros, me permite creerme comprometido con esta suerte de autobiografía que invita a seguir tecleando...


...con más miedos y menos cojones, es cierto. Cada vez más dura la armadura y más afiladas las espadas. Menos generoso, ingenuo como siempre, soberbio por carácter, elegante por compromiso, cuentista por la cara y entregado a escote solo para quienes me soportáis a pachas...


...y, quizá por esa maldita manía de madurar, me peleo con ciertas ausencias que echo de más. Con que apunte en mi agenda los días para enamorarme. Con que caliente en el microondas las aspiraciones profesionales. Con que ahorre solo para las madrugadas y los viajes. Con que ya no lleve poemarios ni malabares en el equipaje. Con que...


...pendejo!


SOY FELIZ.


Azul y naranja; rojo y verde; amarillo y morado. COMPLEMENTARIOS.


No hay tiempo que perder. Me espera el sueño y su amnistía.


“Tu mirada me lo ha dicho. Soy un deseo inadvertido...” (Ely Guerra)


Soy un punto y aparte.


...y que busquen príncipes las princesas, que yo solo pido a esta estrella fugaz que no os voléis vosotros, Puntos Suspensivos...


...porque hace falta a veces saber que venimos de Marte,


...que no somos de aquí...


...que estamos en peligro de extinción...


...y que, aún así, tenemos espacio aún para permitirnos nuestra propia revolución.


Que se apunte el que quiera.


Y que se vuele el que no.



Papel de liar y fuego. Buenas noches.

Siluetas

...por lo que insinuan, por lo que explicitan, por los oscuro, por el contraste... porque entre las obsesiones de Juliao Sarmento me quedo con su sentido del voyeurismo, la superioridad de la mujer y la convicción de un futuro dominado por la feminidad... comparto un par de sus 'silhouettes noires' (2002-2003).





Feminity as a multipurpose signifier (Pornstar)






Codes specific to fear




(Hasta el 5 de junio en La casa encendida)

A lomos de un caballito

... de mezcal ...

me gusta pensar que deriva del nahualt
meztl - ixcalli ("corazón del maguey cocido")...



(José Alfredo Jiménez, interpretada por Chavela Vargas)


...hasta que nos hierva el corazón.

Ni la puerta ni cien candados

La puerta negra (Los tigres del norte)


La última era una mujer bonita. La esposa del cliente. Pagó bien. Viniendo de Choka-mán, con un cuerno de chivo en el cinto y una 45 en la bota, con un poco de desdén y los pantalones bien puestos, matar no es mala chamba. …


“Sabes bien, flaco, que la traición no es buen negocio cuando se apuesta la vida”. Ella era bonita, pero sabía demasiado. Aquello mueve montañas de plata. El cliente se apuesta la vida. No está dispuesto a ponerse de saldo. Y yo solo tenía que matarla.


Llevaba livais de los buenos y unas sandalias con el tacón más largo que el cañón de mi cuerno. Camiseta negra con los hombros descubiertos. Una gargantilla de plata náhuatl. El pelo recogido en una cola larga… Cuando pidió champagne en La Mulata, ella sabía cuál era su suerte, sin que hubiésemos cruzado aún una palabra. Pedí un tequila. Quité el seguro sintiendo el primer plomo en la recámara. Reímos inesperadamente y bebimos el primer caballito sin dolores. “Esta noche morimos, prietita”… dije, “déjate de pendejadas”, respondió la muy perrona. Un cigarro. “Hace tiempo que yo ya me rifé el cuero”.




El cliente aparece desconsolado en la portada del diario. El tiser de la nota dice que la mujer se vio sorprendida por una balacera de bandas cuando volvía en la pick-up a casa. Me queda un federal esta semana, niña. Después libro y te llevo al cine a ver 'Infierno'.

miércoles, marzo 30

"Éramos mejores por carta", A.Bryce (1)

15, enero, 2021


Sé que pasan los días, y sé que el silencio genera más distancia que los mapas: Rutinas... de todo, menos salir a dar una vuelta... y no solo con ganas de Madrid, sino de llegarme a la Argentina y buscar por las calles el bar donde compartir un trago con mi morena.


La semana fue aburrida. Y molesta. Pocos interlocutores; inesperadas enfermedades y sustos médicos para un par de amigos muy cercanos (igualmente excesivos que su fiel, éste que escribe); hubo también una pieza teatralizada de los cuentos de Chejov, con el regusto triste y nostálgico del ruso, con ese algo de resignación que se te pega un poco a la piel y cuesta sacudirse; y la intuición de que se aproxima la gran broma final del sistema social... hacia la multitud y el no-estado??? …será el tequila y el hachís, no me hagas caso…


Y en medio yo, y mi YO, y las frustraciones de un rato, y los planes del siguiente. Las promesas incumplidas o repetidas con los de siempre y con alguno que de improviso se planta en la escena y nos sigue el texto hasta la caída de telón (...de una noche). Perder y ganar, como una larguísima ecuación en la que cambia el orden y los coeficientes pero la incógnita siempre aparece igual... constante indefinición… qué desastre resultan las madrugadas para escribir. Se parecen tanto, en el campo de batalla, el triunfo y la derrota… Sólo quería saludar, llegar hasta la otra isla y, por un ratito, inventarme que naufrago contigo.


Paulo




18, febrero, 2021


Antes que nada tengo una objeción: Sos demasiado encantador para estar tan lejos, así que te pido que intentes disimularlo un poco... Con todo, tuve una semana del carajo… Resulta que estoy cambiando de trabajo y nuestra burocracia (al mejor estilo soviético) me llevó de paseo por toda dependencia estatal posible. También tuve que pilotear varios abrazos con esos desconocidos que a fuerza de verlos todos los días uno termina queriendo... ¿Imaginás el cuadro enmarcado en un agobiante calor húmedo y una temperatura que roza la sensación de incendio?


Hay un diario sobre la mesa que no logro leer. En él descansan noticias iguales a las de ayer: el mundo desangrado de forma absurda. Pero yo estoy perdida en un sano egoísmo que me lleva a preguntar cuáles son las mejores armas para combatir la distancia; cómo se atrapa el tiempo en algún recuerdo naufragando en el fondo de una copa; y, sobre todo, si algún viento travieso será capaz de devolverte a estas callecitas plateadas que aún recuerdan tu olor bajo la Cruz del Sur… En esta ciudad siniestra como una mujer hermosa, hacés falta para despertar la mejor parte de mí.


Y es que aún dura la magia cuando me asaltan los recuerdos... Ayer me pasó algo muy extraño, pude volver a ver uno de mis barrios preferidos con ojos nuevos, como si no lo conociera. Queda lejos del centro, se puede llegar en subte o en algún bondi. Allá, avanzando lentamente por un bulevar desolado se llega al corazón de Chacarita. Hacia la izquierda se abre un parque inmenso, desde donde las ramas de los sauces se descuelgan puñados de niños correteando tras una pelota ("fútbol es fútbol"). Hacia la derecha se levanta la muralla infranqueable que contiene el cementerio más grande de la ciudad. En medio de los dos mundos el carromato se detiene y hay que decidir de qué lado de la calle bajarse: O la paz del silencio apacible y ceniciento, o el bullicio de la viva floresta... Ojalá esta tierra algún día te pertenezca, pero ten cuidado lindo, porque lo más probable es que vos termines perteneciéndole a ella. No es tan grave, ya verás... de hecho con una dosis diaria de ingenuidad y toneladas de buen humor, hasta se puede disfrutar a veces.... Y, si no, siempre podrás ocultarte en mi habitación...


Se acabó… Todavía colgando del bondi a Finisterre, tu recuerdo me asalta al doblar alguna esquina, tu risa me hace cosquillas en cualquier instante remoto... pero sobre todo de noche, mientras los destellos de luna se filtran por la ventana (“el niño la mira mira”) y te siento trepar sigiloso a través de las sábanas, y me duermo acunada en tu sabor a verano... y quizás no sea cierto… En fin, feliz San Valentín (acá mucho no se usa): Admite como regalo la promesa de guardar para vos el cupido que tengo tatuado en la cadera… un beso trasnochado que, entre tangos y bulerías, te inunde la boca de ron...


Sole



Me jode (X)

Me jode despertarme, que no haya sido un sueño (¡Ella estaba ahí!)...

...y que haya que pasar el trámite del día para volver a (no) dormir.


Apócrifo (3): After Spanish Proverb

¿De dónde sacaría la muchacha yanki el título?

Hace un par de años me puse a traducir este poema (sí, a traicionarlo, sí), y a lo que más vueltas di fue al título... En la versión Dormido-Parker he escrito un subtítulo del refranero español “Contigo, pan y cebolla”, porque estuve buscando proverbios tradicionales que utilizaran la imagen del pan (por los dos últimos versos del poema)... vete tú a saber lo que leyó la niña Parker para escribir después el “After Spanish proveb”... Solo invitándola a tequila lo descubriría... pero, como esa cita tiene cierta dificultad, es bonito pensar que he dado con la clave... “Contigo, pan y cebolla”, que el amante no necesite ni siquiera comer cuando tiene a su pareja al lado (...tiene una base biológica: resulta que cuando uno está enamorado desprende una endorfina -o algo de eso de química fisiológica- que quita el hambre y le hace a uno sentirse más enérgico...). Me gusta. Y ya está...


After Spanish Proverb

Oh, mercifullest one of all, / Oh, generous as dear, / None lived so lowly, none so small, / Thou couldst withhold thy tear:

How swift, in pure compassion, / How meek in charity, / To offer friendship to the one / Who begged but love of thee!

Oh, gentle word, and sweetest said! / Oh, tender hand, and first / To hold the warm, delicious bread / To lips burned black of thirst.

Dorothy Parker


Después del refrán español ("Contigo, pan y cebolla")

Oh, misericordiosa la que más, / oh, tan querida como generosa, / nadie vivió tan humilde, ni nadie tan pequeño, / pudiendo soportar ese desgarro:

¡Cuán resuelta en la pura compasión, / cuán dócil por caridad / para ofrecer a aquel la amistad / que te suplicó el amor! /

¡Ah, palabra tierna y la más dulce expresión! / Oh, mano tendida y siempre alerta / para mantener la calidez, alimento delicioso / para los labios ennegrecidos y abrasados por la sed…

Dormido Parker

contigo, ricota y spinacci”, bailarina... mi manchi,


martes, marzo 29

Pacto


Pues no...


Igual que el fusilado y el fusilero homicida, mejor callamos y disparamos...


...hasta consumirnos los dos.





-Viñeta de Erlich-

Sssshhh


Solo sabe la sílaba el secreto:
solo sabe, sabor y no saber,
- susurra sigiloso el soneto -
la sílaba sedosa de la "p-i-e-l".



Is it obsessive
wearing a black hat and compulsively smoke cigarrette after cigarrette just because you feel as Rick in the middle of a strange city?

Is it obsessive
trying to fly en the swap of the word 'w-i-n-d", looking for fire in a butterfly, or writing the same poem every Fall with a mountain of rotten leaves?

Is it obsessive
wondering who I am and, at the same time, wasting my days improving my own disguise?

Is it obsessive
believing in no faith with the conviction I'll eventually find out any meaning in the eyes of a little familiar unknown?

Is it obsessive
being lost when your life is solved?
asking always for something more?
feeling cold?


Asshole...


Isn't it obsessive
passing through when you come across a...



REDEMPTION

lunes, marzo 28

Debate de tamaño

TESIS: "Caballo grande, ande o no ande" (Refranero español)

VS.

ANTÍTESIS: "No hace falta ser grande para hacer grandes cosas" (Piglet)




SÍNTESIS: "Todo depende del punto de vista" (Narratología)


- "No, de la FOCALIZACIÓN" (Genette) -




(Fotografía de Albert Watson)

Síntomas de inconsciencia (VI)

...o de cómo mi vecina de dos años, probablemente enferma,
exterioriza sus pasiones con un llanto cargado de decibelios
contraproducentes para mi objetivo siestero...


LISTADO DE PREFERENCIAS PARA UN BUEN DÍA
(por si algún-a geni@ de la lámpara decidiera sorprenderme con un buen regalo...)


1. Despertar:
O no.
Y si tiene que ser sí, antes que un despertador, el sonido del broche de un sujetador.


2. La ducha:
Antes acompañada y a la aventura, que revivir Scotland Yard y enjabonar un solitario con bruma.

3. ¿Currar?

Mejor una mañana tirado en el sofá (y, si vienes, mejor que si no estás).


4. El menú de la comida:
Un caballito de tequila reposado en lugar de martinis italianos, para abrir boca y espacios;
de entrante, un bodegón de frutas con contrastes,
carne cruda sin aderezos y/o carne desnuda con excesos, antes que caviar deconstruido o una merluza de pienso;
mejor que tocino de suero, bocaditos de gata, después;
y, para cerrar, un brindis con Johnny, cigarro y Juvé (pacharán, puro y Freixenet suena más mohíno...).


5. La siesta:
Como la ducha, mejor acompañada que desierta.
Y, de no dormir, prefiero que sea por culpa del calor (del tuyo al mío -o a la inversa- por pura inducción), antes que castigando la almohada con un duro proceso de digestión.


6. Desconexión:
Pesadillas con final feliz, antes que sueños de regaliz.
Y un, "no estás, pero te busco", seguido de un "no estoy, pero me encuentras", antes que un vendedor de no-lo-necesitas en la puerta, o una vecina bebé en plena época de berrea.


7. Merienda:
Zumo de saliva y un poquito de piel para untar, en lugar de pan bimbo con nocilla o mortadela del Ahorramás.


8. Plan de tarde:
Se ha hecho tarde. Habrá que volver a merendar...


9. Cena:
Se me ha pasado el hambre... ¿abrimos boca en el sofá? Cigarro picadito de felicidad, un mordisco y un tequililla para no embromar.
Y si nos ponemos serios, por aquello de aguantar, prefiero cena liguera y desligarte, que una de esas ensaladitas ligeras sin vinagre.


10. Un local:
El que guste mi acompañante (mejor si dejan fumar), pero con poco hielo y duro al paladar;
con entradas de emergencia mejor que con salidas por inercia;
suspiros al oído, antes que músicas del olvido;
una barra llena de deseos, en lugar de mármol viejo;
y una de baño limpio, donde poder ensuciarnos los dos.


11. Taxi de regreso (doy positivo de ti si pillo el coche y no queremos comérsela a los agentes del desorden):
El taxista habla de mundos posibles, antes que del derbi de la jornada;
yo me paso el viaje en tus ingles, y tú le indicas por dónde llegar con las mejillas coloradas;
la carrera sale gratis y dejamos de propina un cuarteto y media china.

12. El pasillo:

Demasiado largo para no dejar un rastro de arañazos, camisetas y zapatos.


13. La luna:
En el centro de tu vientre, movilizando mareas hasta el número 14.


14. ¿Despertar?
O no.
Y si tiene que ser sí, pongamos aquí, un "volver a empezar".


Para ir a dormir...





La voz del Camarón para cerrar un fin de semana de excesos con algunas de las personas que dan sentido a mi relato, al otro lado de las teclas, de la pantalla y el sueño.


"...siendo un rey poderoso
soy un mendigo,
si me faltan las llamas
de tu cariño".


...buenas noches...

Me jode (IX)

Me jode despertarme con un "si algo de verdad tienen los vaticinios de los poetas, VIVIRÉ"...

...y saber de antemano que, ni siquiera tú, Ovidio, te lo terminabas de creer.

viernes, marzo 25

30 horas

Suena el móvil a la hora convenida. Café, cigarro y ducha con agua hervida. La bolsa preparada. Media mañana midiendo habitaciones, buscando el hueco en la terraza para la hamaca, y tomando fotografías del futuro. Coche. Más coche. Y mucho humo. Un contrato en Prado. Otro par de cigarros cruzando a 80 la Avenida de los Poblados. Vino. La botella más bonita. Y un mezcal: 1 litro d gasolina a 12 pavos. Turno de fichar. Té y un par de betacams con el último rodaje de esa redactora de peaje que cobra demasiado por sonreír. ¿Cuántos habitantes tiene Tokio?, pastillas de yodo y corbatas de cachemir. ¿Cuántos minutos quedan para salir? Ayer se murió una actriz y aún seguimos dándole bola. En el fondo, todas las noticias son la misma trola. A las 9 empieza el TD. Se acaba la jornada y arranca un laaaargo fin de semana. 22:30 en la glorieta. Aparecen dos ojos enormes. Y sus dos sirenas de taberna. Una lengua en la webcam. I-phones cargados de despertás. Los ojos de una gata. Paredes de vino picado y risas de colores. ENCANTADO. Las sirenas ya me han ganado y no hay mástil al que atarme. Soy vuestro. Hoy no duermo. Emborrachadme. Ácidos en la selva. Los pitufos tienen sus hierbas. Y resulta que las videoconferencias ahora ya son telepresencias. Una azafata juega con R2D2. Baila la fisio de Cullera. Y, en el sofá, soberbia, vigila la pantera. Ensalada, champiñones y croquetas. Otro mezcal, mezcladito con un limón de huerta. Dan las 12 en el reloj del barrio, ya no quedan más petardos y, antes de caer muertas, las sirenas bailan su último baile, mientras suena un clásico de Bersuit. Buenas noches, ‘macho omega’. Mañana hay biblioteca, curro y exposición. El placer es mío, señoritas, se han ganado las llaves de mi rincón.

...aún está despierta la mandíbula de la felina.

Es verdad, cabrona, las runas tienen un tacto especial. Y mi línea de la vida es la hostia de larga. Y ya te sobra la falda. Y ya no sé dejarme puesto el pantalón. Comer carne es mi religión. Y se han abierto las puertas del jardín. Qué bonitas vistas. Prefiero mirar aquí. En el centro de la diana. Buscar el lunar más grande con la lengua y convertir la cama en la última presa de este hombre lobo sin París. Amanece. Bendito maldito interruptor. A tu espalda crece la navaja que te quiere atravesar. Arañazos. Otra danza. Música, internet, ducha y café. Podría recorrer tu vientre, con los dedos o con los dientes, hasta el próximo amanecer. Pero es la hora. Una hora más. Como putos adolescentes. ¿Quién los desusufructará? Madrid no es una única ciudad. Restos de comida, cigarro, un par de tintos de verano y siesta de paracetamol.

Cr., Cl. y H., ha sido un honor. A sus pies / ingles, señoritas, no será la última visita. Ha sido un placer.


jueves, marzo 24

Untando higos

No siempre es fin de verano. Por eso hago mermelada de higos. Para invitar a la Reina de la nieve. Para presumir en primavera frente al destinatario de Werther.
Y beber un licor seco y aguardentoso con cada guiño mentiroso del cíclope de la noche.
Y morder. Y llenarme la boca. Mmmmmm... Untando higos.

-Gracias- Está, invitad@. Cuando guste.






(Fotografía pictórica de S B)

A Wilhelm Kay

Te extraño, pequeño...

...y, de repente, se me olvida cómo dormir... y acabo los tres cigarros que me quedan, y la cama vuelve a enfriarse sin mí y... este rincón no está echo para exhibir intimidades: nuestro poema andino...



Cae la noche en los Andes.
La sombra alfombra el corazón del valle
mientras la luna alumbra las ruinas de la luz.

Cae la noche en los Andes,
y el paisaje asemeja el interrogante
escondido en la piel moteada del jaguar.

Sé que existe la noche para que yo la cifre,
sé la respuesta y conozco sus límites:
Una mujer, su enigma indescifrable
y el oscuro silencio que tirita, cuando cae la noche
en el corazón del valle,
al abrigo de los Andes.





(Foto mirador, 2010: Machu Picchu, visto desde la cima del Huayna Picchu)



Síntomas de inconsciencia (V)

...desde que los miércoles son los nuevos sábados quiero más a mi gente, aunque sé que no puedo después escribir algo decente más allá de una coplilla y, de regalo (porque sí), su seguidilla...

...mañana será otro día (por favor, ¡que no amanezca cubierto!): disculpe, pues, si hasta entonces no despierto...

Porque pierdes la cabeza
te dicen la caprichosa...
¡Quién fuera un antojo tuyo
pa´ amanecer en tu alcoba!

...que...

hierve la espuma
a la orilla del mar
cuando te ve desnuda
lamiéndote la sal.


arrikitaun-taun... y colorín colorado...

miércoles, marzo 23

Es jodido, sí, pero...

...llevo llena la aljaba...




-Tokkotai reincidente-




...de dardos y navajas.


(Fotografías de Chema Madoz)

"El fuego eres tú": Violet eyes

"No nos cansábamos nunca el uno del otro. Hasta con los paparazzi colgados de los árboles, hasta oyendo sus pasos por el tejado, podíamos hacer el amor, jugar al Scrabble y formar palabras indecentes... y nunca se acababa la partida... Si te excitas jugando al Scrabble, es que es amor."

Elizabeth Taylor (i.m)





...solo por esa frase y esos ojos,
merece una entrada en mi recuerdo, señorita Taylor...

Time to go to bed


TRICKY TALE

- Why are u crying, babe?

- …last night my mum said
a monster would eat me
if I didnt sleep...

- And, are u still frightened?

- No… I’m still waiting for it...


"Estoy al borde del abismo... pero la vista desde aquí es excepcional"


"Buena sonrisa. Un orgasmo genial" (Tracey Emin)

Gusto insomne (6)

La he perdido. Si alguien la encuentra, envíenme una postal. Por favor.


...recién levantados, algunos pocos se creen héroes capaces de reinventarse: Son la gente que, para mal o para bien, cambia el mundo.

Otros odian el momento de despertar y, con la voz ronca, el ceño arrugado e incapaces de reincoporarse, van sobreviviendo a la velada hasta que vuelva la hora de apagar el día: Son, que ya es bastante.

El triángulo lo cierran los que, despiertos de noche y despiertos de día, sueñan sin perder del todo la conciencia y se encargan de crear mundos posibles, medio dormidos y medio despiertos siempre sin terminar de ser nunca.



Ella ha decidido no seguir aquí. FIN. ...y es que no debe ser fácil no dormir. Y me parece realmente difícil sinestesiar con sabores. E intuyo complicadísimo eso que llamamos ‘el amor’. Y siento que la verdad es, sencillamente, un relato, y un contarte, y un dejarte contar... Si alguien la encuentra, envíenme una postal.

Por favor.


martes, marzo 22

Sobremesa con Heroidas


...porque lo bello no es más que el comienzo de lo terrible,

justo lo que todavía podemos soportar,

y lo admiramos tanto porque él, sereno, desdeña

destruirnos. Todo ángel es terrible.

R.M.Rilke


Era de esa ralea de belleza que brinda con el jugo amargo de los solos desde antes de arañar la vez primera.

Era el picor insensato de una calavera.

Era el sordo zumbido que precede al aguijón

cuando apenas un grito

era

su caída o mi salvación:

Medea...


...tendida en la cama de un motel, en primera línea de playa, con un alfiler de plata tatuado en la sien y una hoja de adelfa entre los dientes.


No me tientes, femme macabra, no me tientes... cuida tus promesas y tus palabras: Impío, ni siquiera tengo yo, las falsas lágrimas de Jasón.


Apócrifo (2): kanji

(leído en un lazo rojo anudado a la rama del
primer cerezo en flor del templo de Hinata)





Sobran palabras
para sabernos uno:
¡Hazme el amor!





Me jode (VIII)


Me jode despertarme y fumar en ayunas, y quemarme con el café, y no escuchar nada en casa, y escribir, y leer, y escribir, y leer...

¿recuperaré dormido todo el tiempo perdido que derrocho cuando estoy en pie?



lunes, marzo 21

Combinaciones

"Es lo que es porque no es lo que es" (G.B.'s paradox definition)



¿Partena?...
...¿una virgen griega con faltas de ortografía?

No:


Trepana...
...con la lengua mi torre de hueso...


...entrapa...
...la melena que arropa su beso...


...prenata...
...sensación desconocida...


...atrapen...
...a la fugitiva:


¡Es Ella!


PANTERA


Solo el que juega con fuego...




...conoce el sabor de la hoguera.
(Gun, Andy Warhol)

Así que cada vez que este temor,
el eterno temor que tiene nuestro rostro
nos asalta, gritamos invocando el pasado
– invocando un pasado que jamás existió –
para creer al menos que de verdad vivimos
y que la vida es más que esta pausa inmensa,
vertiginosa,
cuando la propia vocación, aquello
sobre lo cual fundamos un día nuestro ser,
el nombre que le dimos a nuestra dignidad
vemos que no era más
que un desolador deseo de esconderse.

Jaime Gil de Biedma,
Compañeros de viaje (1965)



Cuando Kenit responde por James mientras el agua caliente de la ducha enfría el ascua encendida del deseo, no queda más que tirarse al sumidero de ese abismo triangular que nace en la llanura marciana de tu zurda; entre la perrera y el motel, la salida de incendios de una pasión desbocada que presume desde la atalaya de su anular infinito... Sigue golpeándome, Ariadna: Aún sigo vivo: más vivo, soberbio como el felino y como tu pulgar. Y hay que jugar... Yo apuesto una mano que no dice nada. Me quedo a mi hermano, a mis niñ@s de entre semana y al secreto que no se debe revelar. El resto está en la mesa. Tú eliges la habitación y el arma.



Muerto Teseo, solo queda por ver si consigues domar al Pasifaeda.




domingo, marzo 20

CMYK

cyan, amarillo y Magenta.

Te espero en la barra del negro...

...y -gracias- corren de mi parte,

las rondas de luz que quieras.

...pasaron los 27, y aún seguimos vivos...

Canción Para Una Discoteca

Al otro lado de esta vida,
sólo espera el
rock&roll.
Lo dice la calavera que hay entre mis manos.

Baila, baila el rock&roll.

Para el rock, el tiempo y la vida son una miseria.
El alcohol y el haschís no dicen nada de la vida:

Sexo, drogas y rock&roll:
el sol no brilla por el hombre.
Y, lo mismo que el sexo y las drogas,
la muerte es la cuna del
rock&roll.



Baila hasta que la muerte te llame

y diga, suavemente, entra
entra en el reino del
rock&roll.


“Poesía” 1970 – 1985, Leopoldo María Panero

sábado, marzo 19

"¡En otra parte y muy lejos! ¡Demasiado tarde! ¡Y acaso nunca!"

Un gendarme observa una enorme mancha de sangre sobre el adoquinado de la Place duTertre. El contraste del blanco y del negro en la portada del Petit Journal le da un tono aún más macabro a la escena: Dos muertos, un policía y un asesino, se han abatido el uno al otro durante la mañana en un rincón de la colina de Montmatre. Yo le conocía. Yo, en realidad, estaba enamorada de él. Sobre esta mesa de la taberna de Antonie, descansa arrugado el diario de hoy, impregnando el aire con el polvillo de esa tinta barata que tatúa la yema de los dedos según avanzan las secciones. La portada de la edición vespertina del 31 de agosto de 1967, será la comidilla de París: M. Laplace, uno de los inspectores más reputados de la ciudad, un auténtico azote para el hampa de Pigalle, el “perro” que más mordiscos ha repartido y que más ratas ha enrejado, ha caído en una de esas operaciones que los panfletos llevan siguiendo desde el verano. Mucho se especula pero, lo único que se puede confirmar hasta el momento es que al “hombre de bien” se le escapó la vida al mediodía por un agujero en el pecho, abierto con una bala similar a la que él mismo disparó para abatir al presunto “asesino de poetas”. Tres poetastros, un par de dramaturgos y dos jóvenes aspirantes han ido cayendo de la mano del muerto. Poco importa en el Hotel De’Ville el futuro segado de esos escritorcillos, pero, se da la coincidencia de que Laplace, de orígenes campesinos, venido a más hasta asumir los casos más escabrosos de la Gendarmerie parisina, con sonados éxitos, amplificados por la prensa sensacionalista, de que Laplace, digo, acostumbraba a frecuentar la compañía de Baudelaire. Eligiendo esas víctimas, el asesino parecía tirar su dardo voluntariamente sobre el orgullo de Laplace y, después de siete intentos, acertó en el octavo. Laplace muerto y, muerto el asesino al mismo tiempo, se acabó el folletín. Solo quedan dos cuerpos.


“…en las honduras del Infierno, donde, vencido, calladamente sueñas”… Sí, yo también aprendí las Letanías de Satán de M. Baudelaire como si fueran la oración de mi credo. No sé demasiado, y tuvo que ser el poeta quien me abriera los ojos... No es que desde niña fuera distinta, no, sencillamente, desde niña, he sido. Fue mi voluntad desde muy pronto no esconderme, no saberme cómo debía ser sino, sencillamente, cómo me habían nacido: Mujer sin vocación maternal ni servil, con el instinto insano de vivir, sin ángeles ni celosías, sola, pues, para tratar de no traicionar lo que el pulso me dicta: Soy. Y ese es mi castigo. M. Baudelaire solo me dio una pista cuando estaba perdida. Se ha escrito tanto calificando biografía e Historia como un camino, como una ascensión incluso, que aceras y púlpitos se llenaron de hombres inventando el progreso y el horizonte. La vida, en verdad, es apenas una caída en vertical, en la que no queda más que maravillarse con la belleza que surge en torno sobre las paredes del precipicio. Laplace y “el asesino de poetas” han dejado su firma en el cañón, se han despedido y son solo éso, firmas en el itinerario del salto.

-“Antoine, deja aquí una botella”-, dejo el sombrero a un lado, el cabello rubio suelto sobre la cara, lleno el vaso y, concluida la dinámica que repetiré esta noche hasta que prendan mis vísceras, alzo la copa. Por ti. ...no, no es fácil enamorarse si te conoces. Esa es la clave. Puede cualquier idiota encontrar el amor en un café tejido a una voz sugerente, en un gesto, en el pasado dibujado con la palabra “éxito” o en un conjunto de ropa elegante. Amor es proyección, desde ese punto de vista... y así llevamos cosido a la frente al “hombre de nuestra vida” desde antes de despertar siquiera al sexo: El amor es, entonces, mantener cerca al hombre o a la mujer que nos hubiera gustado ser.

Él era sistemático en todas las facetas de su vida, no demasiado buen estratega pero, un grandísimo jugador en las partidas del día a día. Era un punto cobarde, algo tímido y muy, muy observador. Creció de la nada hasta escribir su nombre en los periódicos de la capital del mundo y yo me enamoré de él hasta modelarme como nunca siquiera había imaginado antes que podía hacer. Se ha ido porque su plan estaba por encima de mí. Quería salvar su nombre en las páginas de la eternidad y, para protegerme, me dejó fuera del único tiempo real: nuestro presente. Con una voz de tabernero en el Olimpo, Antoine acaba de anunciarme su muerte. Un tiroteo junto al Lapin agile a plena luz del día.

Te salió mal la jugada, has llegado al final del precipicio y la historia solo te recordará con un sobrenombre efectista en las hemerotecas del mundo: “El asesino de poetas”… Mañana pondrán su nombre a una calle y Paris saldrá a llorar el féretro de Laplace, pero tú, Charles, tendrás tus injurias y el odio que buscaste germinar, serás solo un famoso asesino de temporada a lo largo de la caída.

Atempero el frío de tu ausencia con una botella y una carcajada.

Adiós, amor, debería haberlo predicho cuando me apuntaste con la mirada: Elegías el silencio, y ese es tu punto de llegada.

Me jode (VII)

Me jode despertarme, sin un solo recuerdo de mis sueños, empapado de sudor.

Siempre dudo del culpable: ¿Habrá sido el edredón o habrá habido un festín de carne entre esos otros que también somos nosotros dos?

Felidae

Así como el personaje de Borges accedió al lenguaje secreto de las manchas del jaguar, así encuentro estas letras recorriendo lunares en tu piel.

No, no te quiero engatusar. Quería atigrarte.

Pero ha sido tarde: Tú ya eres una pantera.


jueves, marzo 17

Un, dos, tres: DUERME


Un jarabe se esconde en mis rebajas,

igual que en

Manuel Becerra (U) muere una cebra

harta ya de sentirse La rayada:


Factorial de 15 en la misma mesa.

Anudados los primos

entre dos meñiques y dos cigarros,

cuchillo y presa,

bebida y vaso.


Nada saben las cartas. Nada saben las manos:


Y nos dice Bolaño,

“He sido cordialmente invitado

-un día después de Muertos-

a formar parte del realismo visceral”.


Grite, tigre, sí: GriTe:


Presentes dos presentes,

¿a quién le cabe pasado o futuro?

Presentes reincidentes,

¿quién reniega del humo?

Ausente lo consciente,

este verso, es tuyo:


______________



...mmmmmmmmm...

Un ángel negro se mea en Duchamp

Llámame cuando decidas ir al Amazonas. Fue su despedida aquella tarde, los ‘nos-vemos’ siempre quedaban atrapados en el cuello de una litrona. Yo solía ser un desastre para encontrarnos... ¿qué importa? Era entonces y, aún hoy, el rey del parque. Le llamamos Patxi. Realmente no sé por qué. Su verdadero nombre es Jesús y no tiene ascendencia vasca. Pero siempre será Patxi.

Línea nueve, año 2000.

Es demasiado pronto: la noche es un instante.

Con la mirada perdida en algún punto del extremo del vagón, o de la ráfaga efímera de las sombras del túnel, o entre los fantasmas del andén... no miro, sino que recreo un viaje intrigante hacia lo vivido, lo estrictamente precedente: la reunión de un grupo de otros, hechos en sí mismos de numerosas otredades que no hacen sino converger en un mismo chiste o un mismo deseo... Un grupo de amigos tan distintos entre sí, como cerca quedan sus huellas en el banco de un parque del centro.

Frente a mí, se dibuja su imagen en el cristal: Un tipo de espaldas inmensas y ojos chiquitos, con una risa demasiado contagiosa. El pelo largo, más allá de los hombros... Un tipo increíble, demasiado puro en un mundo de relativismos: UN HOMBRE BUENO.



Y no miento cuando insisto en que es la mejor descripción que nunca me han hecho de un ángel: Grande, con melena y las alas tras la chupa, el pantalón ancho, las chirukas y una pulsera de cuero, cubriendo medio antebrazo... Sí, si al morir resulta que no me espera el vacío, no imagino nada más dichoso que a este personaje con greñas, mirándome fijo tras las gafas, de voz casi infantil, arropado con cuero negro y chinchetas, dándome un abrazo a orillas del Amazonas. Ya era hora, capullo. Esas palabras son las únicas llaves posibles al paraíso.

miércoles, marzo 16

Yo iría: 7 de abril.


Jueves, 7 de abril. A partir de las 21:00

La misa de ocho,
c/ Mesón de Paredes, 71 (Madrid)




Para ir a dormir...

...otro regalo de la constancia emocional del inconstante Fi...

¡Salúd, chikitín!




(Tom waits)

Síntomas de inconsciencia (IV)

2,34m de altura de cadaver, vendido por 3.000 pesetas (18€ de vida):
"Agustín Luengo"


Mi 1,80 debería estar estimado en 2.307,7 pesetas (13.85€). O lo que es lo mismo:


10, 5 litros de 95 en la gasolinera de casa,
o 56 cigarros de Lucky y medio,
o 1 botella de Sauza reposado(los caballitos, los pongo yo),
0 casi 4 Coronas en ese bar nuestro en el que aún dejan fumar,
o dos flores de papel con billetes de 5 y casi cuatro pavos para chucherías,
o, no llega para una entrada en los Museos vaticanos,
pero para un viaje de ida a Roma con la Ryan, sí que da,
o 1 ración de porras y 4 cafés,
o 2 libros de poemas de aquella colección de Orbis Fabri con tapas duras que vendían en los kioskos cuando aún nos cobraban en pesetas,
o una caja de 25 quintos de Mahou en el Carrefour,
o ¿a cuánto el francés, señorita? (vermouth seco, digo)
o 2 dvds de Tarantino en la FNAC,
o 10 periódicos nacionales e internacionales, en papel, en la mesa para desayunar,
o más o menos, lo que cada día de curro apoquino al estado, para que el estado me prohíba fumar, me prohíba publicar links externos en esta página, se deje gobernar por el capital y los titulares de prensa, y me hable, con una sonrisa y en favor del interés público, de no tener derecho a protestar,
o lo que pagaría ahora mismo en este Martes marciano de los Idus de Marzo, porque en esta ciudad encontremos el campo de batalla donde quemar, por las cuatro esquinas, el mundo de la telerrealidad...


Sí.

Definitivamente, tenemos todos un precio.





Disculpe, pues, si no despierto...

martes, marzo 15

Aullido

Madrugada. Luna llena. La noche sigue despierta y la luz que refleja Selene saca de las sombras la silueta de una ciudad conocida. Desde el tejado, el barrio es una secuencia perfecta de copas de árboles, farolas incandescentes y una intermitencia de látigos de luz que arrastran vehículos tras de sí. Vuelta a casa. Vuelvo con sangre en las manos. Vuelvo con sangre en el labio. Vuelvo, con una herida bajo la camisa.

Ciego, descubriendo nuevos olores y sabores, de la mano del hijo de un cíclope, Orión atravesó las costas del Egeo hasta Anatolia. Cruzó el Imperio persa, salvó calderas de arena, riscos de hielo y selvas donde ululan las aves del paraíso, hasta llegar, más allá del Indo, al lejano Oriente. Poco más que disfrutar de la caricia del viento, emborracharse del aroma de las especias o reconstruir el mundo invisible con las palabras de su guía, podía el ciego Orión… Llegado al Océano, allí donde el Sol levantó sus cuadras para que los caballos que tiran del disco guarden descanso tras su viaje alrededor del mundo, el auriga del fuego se apiadó del cazador. Febo le devolvió la vista a Orión y, sobre la laguna estigia, el beocio juró venganza.

En ocasiones, la ginebra no es suficiente. Cada 28 días trato de acodarme desde temprano en la barra de un bar. Allí bebo, una tras otra, las copas que me va sirviendo el mismo camarero indiferente. Sin embargo, no siempre es suficiente. La luna me exige su prenda y el alcohol, en lugar de tumbarme, hierve en mi cuerpo tensando músculos y mandíbula. Salgo de entre la sombra, justo cuando la madrugada levanta su falda roja.

Orión de Beocia, el hombre más bello y el cazador más astuto que existía, se enamoró de Mérope, hija de Enopión, rey de Quíos. El monarca prometió a Orión la mano de su hija siempre y cuando acabara con todos los animales salvajes de la isla. Aceptó el reto el cazador, y cada tarde llevaba las pieles de osos, leones, lobos, gatos monteses y zorros muertos al palacio de Mérope. Cuando consiguió limpiar Quíos de todos los animales salvajes mayores que un ratón o una comadreja, Orión llamó a la puerta de Enopión y dijo:
- Ahora, deja que me case con tu hija.
- Todavía no – contestó Enopión -, esta mañana, al amanecer, he oído aullidos de lobos… aún no has cumplido el cometido. Orión entonces se emborrachó y esa misma noche irrumpió en el dormitorio de Mérope, la raptó y la llevó al templo de Afrodita para tomarla entre sus brazos. Mérope chilló pidiendo ayuda y Enopión, temiendo resultar herido si intervenía, envió urgentemente a un grupo de sátiros para que le ofrecieran más vino a Orión. Agradecido, el raptor bebió hasta caer al suelo sin sentido. El rey, cruel y venenoso, le arrancó entonces los ojos al Beocio.

Había mojado el pantalón presa del miedo. Imagino su cara reflejándose en mis ojos inyectados. Junto a la M-30, tan asustada que ni siquiera es capaz de emitir un susurro, la niña agoniza en mis rodillas, como si fuera yo, en lugar de un condenado, la figura sedente de una Pietá posmoderna. Ella, desangrándose despacio, escucha cómo repito por enésima vez la leyenda de mi genealogía…
- Hace muchos, muchos, años, los arcadios comenzaron en Licosura a realizar sacrificios humanos, en honor a Zeus… – paladeo cada palabra, suave y lentamente - El tonante bajó una noche desde el Olimpo, disfrazado de un anciano viajero para comprobar las prácticas del palacio de Licaón, rey de Arcadia. Los anfitriones acogieron de mala gana al anciano y, con inquina, le ofrecieron restos humanos para cenar... Zeus, indignado, convirtió a todos los hijos de Licaón en lobos como castigo... y lobo fue mi padre, y el padre de mi padre, y el padre de su padre… Tu sangre, niña, se derrama por el capricho de un fanático religioso y su Dios adúltero e inclemente…

Buscando a Enopión, llegó Orión a Creta. La diosa Artemis le dio la bienvenida al beocio y le propuso salir a cazar juntos. Apolo, hermano de la virgen cazadora, creyó indignado que Artemis se había enamorado de aquel esbelto mortal y envió entonces un gigantesco escorpión contra Orión. Disparó todas sus flechas al animal Orión. Cuando vació el carcaj, se defendió en el cuerpo a cuerpo con el filo de su espada; pero, al ver que no era capaz de matar al monstruo, se lanzó al mar y se alejó nadando.
- ¿Ves aquella sombra negra que sube y baja en el mar a lo lejos? – preguntó Apolo a su hermana -, es la cabeza de un miserable llamado Candaonte que escapa de ti, pues ha insultado a una de tus sacerdotisas…
Artemis creyó las palabras de Apolo, apuntó con cuidado y disparó al objetivo. Más tarde, cuando la diosa descubrió que había matado a Orión, subió al héroe al firmamento, donde hoy aún podemos verle, perseguido eternamente por un escorpión.

Madrugada. La soberbia de la luna llena impide que cualquier otra estrella le haga frente en el firmamento. Adoro las noches sin luz. Entonces, mis tres compañeros, esos luceros que agrupamos en la cintura de la constelación de Orión, me miran, me gritan y dicen: “Tranquilo, te queda menos vida”. Cuando el cíclope del cielo abre por completo su ojo, el aliento de la sangre me recorre la nuca y exige mi condena la noche de Madrid.
La luna ciega al héroe y enardece al cazador.

No pudo decir nada antes de morir, como todas, como todas aquellas que pidió la luna, mes tras mes, desde mucho antes de que yo naciera. Sangre desde el tejado, una nueva vida robada… Bendito Orión, Artemis tuvo balas de plata para él. Quizá, antes de que la noche se ilumine de nuevo dentro de cuatro semanas, quizá, aparezca una diosa apuntándome al pecho desde el horizonte.
La ginebra no siempre apaga la sed de un Licántropo.