"...¿no hemos visto que en el mundo moderno la prostitución y la monogamia, aunque antagónicas, son inseparables, como polos de un mismo orden social?, ¿puede desaparecer la prostitución sin arrastrar consigo al abismo a la monogamia?"
No lo sé, Federico, no lo sé... Sé que no es natural la monogamia. Sé que no es natural la prostitución. Sé que son constructos. Sé que son un invento humano...
...y hombres y mujeres de todos los tiempos y todas las latitudes han inventado para mal. Han escupido sobre sí. Han reproducido errores, fracasos y frustraciones. Han abusado y depauperado al hombre y a la mujer mismos. Han hecho de lo humano un contranatural saprótrofo de sus propios residuos...
...pero, entre toda esa maraña, existieron hombres y mujeres capaces de escribir, más allá de lo natural, construcciones lingüísticas hermosas, puentes hacia la perfección, a partir de distintos sistemas que, a medida que se vuelven más complejos, se alejaron cada vez más de lo instintivo...
[aisthetikos]
"... me ha agitado Amor los sentidos / como en el monte se arroja a los pinos el viento" (Safo);
"En el
principio existía la palabra y la palabra estaba junto a Dios, y la
palabra era Dios. Ella estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo
por ella y sin ella no se hizo nada”
(Juan de Patmos);
"Yo sé quién soy y quién puedo ser" (Miguel de Cervantes);
"Heard melodies are sweet, but those unheard / are sweeter..." (John Keats);
"Yo es otro" (Arthur Rimbaud);
"...porque la vida carece de sentido, hay que darle uno" (Albert Camus)
...y no, no lo sé, Federico. No sé si la monogamia puede sobrevivir. Si realmente es necesaria. Si realmente funciona. Si es una construcción antinatural viciada o si resulta que, sencillamente, libre de dependecias, es, otra vez, una obra de arte al alcance de unos pocos desobedientes.
Tuyo,
y, si no funciona,
permíteme ser uno más de tus hetairos.
(Imagen: 'Hetaira', escultura de Moisés Huerta y Ayuso)
“Si no comprende la belleza, el hombre no comprende
absolutamente nada. Es ella y solo ella la que nos salva, y en ningún
caso es posible disociarla de la verdad”
(Michel Serres).