sábado, diciembre 31

A sus pies (/ingles), camaradas,



Esta alma reciclada

en recién enamorada

saluda a sus propulsores:


¡¡HACIA DELANTE, SEÑORES!!

¡¡¡ADELANTE, SEÑORITAS!!!


!!!!A INVENTAR LEYES NO ESCRITAS

Y A VIVIR CON BUEN HUMOR!!!!



(eso sí... cerquita de este bufón

que un año más os abraza,

pasándose de bocazas,

por no saber otro modo

de deciros... "Os adoro"!!)

lunes, diciembre 26

14 estrofas

"Tú me sentenciaste.
Yo te ejecuté.
Y ahora los dos
nos sabemos
los pasos de este baile, mi amor,
los pasos de este baile,
los dos."

HACE FALTA UN ARAÑAZO.
Y hace falta echar en falta
los secretos de su falda
y el honor del kamikaze.

Los mordiscos falta hacen,
Y el licor del lacrimal,
Y la duda existencial,
Y un gran polvo de después...

...que hace falta alguna vez
batirse a muerte en la arena
- moreno contra morena,
pantera contra jaguar -;

sentenciar y ejecutar
a la tropa de sicarios
que ensangrientan los diarios
del amante traicionado;

y cavar un vaciado
que retrate lo que fuimos
mientras eran monorrimos
los versos de cada cual.

Hace falta un vendaval
que se lleve las cenizas,
hacen falta advenedizas
sospechas y siemprevivas

en la tumba del argiva,
para que renazca Heleno
aquel Don Juan 'el obsceno'
que ni diera ni encontrara
amor que fuera o soñara…
…amor que dicen real.




Y HACE FALTA UN ARAÑAZO.
Y hace falta echar en falta
el aroma que te asalta
ante una imagen feliz.

La orgullosa cicatriz
que exhibimos los heridos,
hace falta: Los aullidos,
las caídas, el pantano…

…y jugar después la mano
sin más trampa que la suerte,
transgrediendo del más fuerte
la ley y la resistencia

más allá de la experiencia,
hasta aquel fuera de sí
que justifica el existir
de este nosotros-a-dos.

Hacía falta el temor,
recordar viejos dolores,
esnifar negros humores,
desnudarse a arañazos…

…hacen falta los zarpazos,
y hace falta el ronroneo:
- “No quiero ser tu Teseo,
Ariadna”, te pedí,

en verdad prefiero…” – “Dí!!!
- “…prefiero ser tu Dioniso”.
Selló el labio el compromiso
y arrancó la caminata
hasta el Olimpo, mi gata…


…hasta el Olimpo.

viernes, diciembre 16

Heleinómano



Reconocido politoxicómano,

hay tres vicios esdrújulos

que triangulan mis círculos:


Escribir,

tu boca

y

tu culo.


Gracias

miércoles, diciembre 7

Mágica

La sílaba utópica de la lírica:

Quiéreme esdrújula.


(...que yo te adoro... yo, sí... que soy llanito...)

Tú ganas...

...e imagino que, por pura dialéctica, él pierde.

Berrio y yo siempre supimos que eras mejor.

El día que cayó la última palabra al parque, comenzó el invierno.

Lo advirtió pronto, "no soy escritor", y se quedó sin terminar la frase.

Ahora lo sabes. Era un bufón. No, le faltan vértices, es cierto: es sólo un mentiroso.

Hablaba de modelar obras de arte en vida, y el artefacto acabó con su palabra.

Mañana no es fiesta.

Y se ha quedado mudo.

Telón.

Síntomas de inconsciencia (XXIV)

Segunda cerveza antes de comer. Latas yonki, segunda al 70%. Y pipas. Media bolsa es un beso salado. Antes de cenar. Segunda línea y Poética de la ficción: ...tanto mentira es mejor cuanto parece más verdadera, y tanto más agrada cuanto tiene más de lo dudoso y lo posible. Hanse de casar las fábulas mentirosas con el entendimiento de los que las leyeren, escribiéndose de suerte que, facilitando los imposibles, allanando las grandezas / suspendiendo los ánimos / admiren, sorprendan, alborocen y entretengan. (Quijote, I:47). Modernismo como nota mental para el fin de semana, con el monótono llanto del violín de Verlaine y la bañera helada de Elizabeth Sidall (Me alivia pensar que las historias de amor no pueden juzgarse por su éxito… De hecho, así le sucedió a Lizzie (1829-1862), una muchacha británica que Millais inmortalizó en el papel de la hija de Polonio, una sufriente “profesional” que llegó a quedarse helada sumergida en una bañera mientras el pintor prerrafaelita diseñaba su retrato... La misma Lizzie Siddal que se rindió en los brazos de un gallardo Dante Gabriel Rossetti, y a quien este mismo desposó y abandonó, el padre del que nació una hija muerta, y el hombre por cuyo Adieu, la Ofelia histórica del XIX inglés terminó arrastrada por la corriente, tras una sobredosis de láudano, con apenas 33 años...). Hoy en el mundo solo existe una gata. La señorita Tití Ronrón, herida y grapada para completar su ciclo de vestal. La pantera ha salido a cazar Y tiembla la selva Y el primer café de la mañana sienta mal. Por eso bebo cerveza. La segunda lata antes de comer. Todo clásico con ciertos rudimentos en prosodia sabe que los alejandrinos monorrimos son la técnica básica del cansineo. "Dios ha muerto; Marx ha muerto; y yo mismo no me encuentro muy bien" (Woody Allen). Quiero besarte en cuaderna vía. Y amancillar la festividad de la virgen. Y aprender a atarme los cordones como dicen que en Lepe los atan. Y sacarte una sonrisa salada. A cambio de media bolsa de pipas, dos cervezas después. Un mal verso más tarde. Corrijo.

¿Y si es sí?

Se acerca el invierno (Stark's dixit), disculpen, pues, si hiberno.

Cuesta

Sucede que, si en enero llega la cuesta arriba, diciembre debe ser el último tramo, el más vertiginoso, seguro, antes de alcanzar el valle.

O el acantilado.

Arrancó diciembre enredando lo desenREDado. Está inscrito en el ser de los ovillos de hilo, igual que en los cables del transformador de la batería, en los mechones de tu melena o en los espaguetis cocidos: Siempre tienden a enredarse. Como diciembre y sus días de luz deshilachada. Como diciembre y sus radiadores vampirizando los enchufes. Como diciembre y sus calditos al microondas. Como diciembre y tú. Y yo. Y todos esos cabos sueltos, de su padre y de su madre, que no saben más que enredar.

Cuesta abajo corre el jaguar como si huyera del incendio, a muerte. Confundidos miedo y excitación, como sucede en el costillar del chaval que baja sin frenos en la bici la cuesta del descampado antes de alcanzar el suelo.

O las nubes.

Diciembre. Cuesta abajo, conscientemente suicida.
Y me tiemblan los dedos.

lunes, diciembre 5

Belografía (mes X)

(Ejercicio de exhibicionismo a modo de prólogo para que nadie se lleve a engaño)

(Silencio) (...) ¡Chaaaas! (llanto histérico). Ba, ba, ba, ba... ¿poqué?, ¿¿poqué??, ¿¿¿poqué??? Ah... Palotes y 3x3. 9, ya lo sé. Hora de ir a dormir. Vacaciones en la playa, velas en enero y cereales hasta que pueda tomar Nescafé. El niño no nos va a crecer. Pegotito de nariz. One, two, three y un ai, bi, si, di, i, ef, lli... Complemento Directo. Islandia, capital Reykjavik. Una bici de marchas y la lista de afluentes del Guadalquivir. ¿Ciencias o letras? Intercambio de saliva a litros y litros de Cacique-Cola a las 10 en casa y párate un momento que tienes que disimular. Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero Carlota se quedará con aquel y la bala de Werther ya tiene destinatario antes de que llegue a su pupitre la notita que la puta profesora ha interceptado. Tabaco y juego de muñecas antes de dormir. Unas botas techno-ska. No, yo soy más de Extremo y de Sylvia Plath. La barba y la cuchilla. Parece que el niño sí creció: No tienes más que mirarle la nariz. Tiro porque me toca y te toca mi casilla. Juventudes Libertarias antes de aprender a mentir. Diluvio de hormonas. I’m bilingual, pero lo que quiero es tu lengua, y salir de casa, y no parar de reír. El primer polvo, la primera bronca y el suicidio como plan de futuro. Me siento nadie, de apellido ninguno. Muy bien, pero, ¿que si ciencias o letras? Habrá que ir a la facultad. Y no dejar de fumar, y cambiar el ron por la ginebra, y aprender a engañar a las tías buenas, y dar la vida por los colegas. Tercios de Heineken a 20 duros, yo no sé qué es eso del futuro y un “¿en qué puede ayudarle?” cubre los gastos del viaje del segundo París. Recuerdos de otro Interrail. Planes de boda que los dos patitos joden sin piedad. Órale wey, ¿qué onda? Las penas pasan con hierba y el tiempo pasa sin más. ¿Qué era eso de hacer el amor? Róbala un sueño, coño. Con un poco de suerte hasta aprendes a follar. Borges en el laberinto, la estantería llena de clásicos y tú perdiendo la tarde en el ordenador. Su teléfono comunica y tardo una eternidad en mandar un puto mensaje con este trasto del infierno que un pendejo llamó ‘one touch easy’. La crisis... ¿de los ventiqué? Curri por aquí y curri por allá... seis meses y da las gracias por firmar. No escribo para publicar. Escribo para ti. Y tú pasas de mí. Cabrona. Reinventarse y teclear. “Por lo visto”, leo, “uno puede declararse hombre”. No elegí mi nombre, pero firmo como ¿?. Hala, a deportes, quién te lo diría, ¿tu nombre era Ana María? Excuse, Mr. Hiddink, ¿how u feel...? Venga va, una de oposiciones, curro fijo y basta de preocupaciones. Empieza a empapelar tu casa, pesca pecados en el lago helado de los inviernos de Madrid, y ¿tienes algún plan?, ¿una de pintxos y txacolí? ...sí, y también aprender a madrugar, e ir a nadar y no decir siempre que sí... búscame cuando la luna mengua, niña, que quiero que tus labios ensucien mi lengua. ¿Hay algún plan? ...bueno, siempre quedan brindis por los que brindar, y tengo suerte de no haber nacido en Irán. ¿Nos vemos esta noche, chikitín? En cuanto salga del curro saboreamos el caramelo amargo de vivir... cuando maúlla la pantera, amanece en el jardín... El lenguaje es un puente. Acabo de contarte mi vida. Ya sabes quien soy.