Andaba tratando de buscar cómo escribir lo de cuántico que hay en el amor, pensando que, en realidad, éste es la pura negación del tiempo universal... algo así como "en el lugar mismo, tu sangre y la mía, al mismo instante". Y en esas me acordé de un texto anónimo escrito en el vestíbulo de la pensión Mirmidones (Μυρμιδόνες), en Molos (Μώλος), una pequeña localidad griega de la Ftiótide, a unos 12 kilómetros del histórico paso de las Termópilas. Ahí va una traducción libre:
VEN Y TÓMAME (Copla espartana):
Porque te llamas Helena,
dicen que no eres de fiar...
¡¿Quién no fuera el espartano
pa' destrenzar tu melena
un día antes de marchar
y saber que no fue en vano?!
Que más vale tu desnudo
una noche que ninguna,
heredera del olimpio.
Y, tuyo, vale un segundo
más que mil veces mil lunas
sin haberte Conocío.
24 noviembre, 2013
28 septiembre, 2013
Un día (año 2)
Teclea la vida. Las horas de vigilia que conforman ese diminuto milagro que es la vida del Dormido -me digo yo-.
Descubrí hace un año, de la mano de la amazona, la iniciativa 27 de septiembre de Maxim Gorki. La idea es compilar una suerte de almanaque biográfico que recogiera las vivencias de individuos, más o menos célebres o anónimos, a lo largo de estas 24 horas del otoño temprano:
Es decir, el proyecto pretende documentar un día aleatorio de individuos azarosos para conformar un tapiz de sentido.
Descubrí hace un año, de la mano de la amazona, la iniciativa 27 de septiembre de Maxim Gorki. La idea es compilar una suerte de almanaque biográfico que recogiera las vivencias de individuos, más o menos célebres o anónimos, a lo largo de estas 24 horas del otoño temprano:
Es decir, el proyecto pretende documentar un día aleatorio de individuos azarosos para conformar un tapiz de sentido.
Y sucede que últimamente comparto menos letras. Que me puede la pereza y el pudor. Que prefiero una y otra vez rimar en su coño y en sus labios, en la cazuela y en la sartén, lejos, cada vez más lejos del papel... Pero es 27 de septiembre en el calendario y debe uno resistirse a abandonar el ideal: La conciencia de que no hay individuo valioso sin una valiosa colectividad; la maravilla de la vida, la conciencia y la memoria; el ser silencioso de la creación cotidiana.
Eso es lo que se cuenta el 27 de septiembre: las vidas de quienes cuentan.
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Me fui a la cama pasadas las 3 viendo espartanos de historieta y cosquilleando los bigotes de la enana. No, no era aún 27 por mucho que dijeran los relojes y las agendas. Los días del Dormido dependen de la vigilia. Del despertar hasta el regreso.
Así que empieza el día a las 11:45 en la alarma del teléfono móvil. Me duele el cuello de los últimos miles de metros a espalda en la piscina que el soldado universal de mi monitor me obliga a hacer para mantener a raya el colesterol y, ya de paso, bruñirme el cuerpo con el rozamiento del agua. "Hoy no voy a ir a nadar". Me giro en la cama y ella no está. Hace dos días que no está y aunque esta noche vuelva, y mañana regrese, y al otro siga igual, echo de más la sensación de lanzar el brazo y no encontrar la estufa de su cuerpo caliente y sudoroso al despertar.
Haciendo un esfuerzo titánico logro tirar de abdominales e incorporarme a las 12:00. Arranca la contrarreloj: Café sin leche ni relajo, la actualidad del día en un vistazo, un cigarro y a correr; tres pares de zapatillas y las botas de hebilla al maletero; el comedero lleno y un par de caricias en la espalda de la consentida; dos cacharros fregados de la cena de ayer, un tetris en el lavavajillas y olor a químico en el brillo de la encimera; paseo de aspirador y pensar, como sucede cada vez que lo paso, el dinero que podría ganar vendiendo los pelos de mis tres panteras; la cama sin hacer ya se hará mañana; los dedos en las ventanas le dan a la luz un matiz particular; en realidad me da pereza limpiar más. Arroz y curry al cazo con el agua hirviendo. Pechuga de pollo en dados, Tika y fuego alto. Un tinto de otoño y a comer.
Dan las 14:35 en la ducha. No hay tiempo para afeitarse y prefiero entretenerme bajo el agua caliente. Allí siempre duele menos el cuello, y duelen menos los días, y el reloj corre más lento. Se me viene a la cabeza su espalda. El sumidero se traga el remolino de la desidia y se me espuma la sonrisa. Empiezo a tener conciencia de mí. Tres horas después de despertar, el dormido arranca el día.
Ficho a las 15:10 a la sombra del hongo de hormigón. He perdido unas cervezas por no ir a la piscina. Pier ha invitado a rondas por su 40 cumpleaños. El cabrón me saca una década y me dobla siempre cada 4 largos. Tengo pulmones y voz de viejo, bracitos de niño, pies pequeños, un 1,80 que adora flotar y un umbral del sufrimiento tendiendo a cero. No, no disfruto del ejercicio físico. Pero hoy me duele no haber ido. Ya no duele el cuello y he perdido unas cervezas y unos pinchos. En fin, imágenes por aquí e imágenes por allá, el horizonte queda a siete horas y media de servicio informativo en la víspera de una guardia más.
No consigo comprar la barra de la rubia por internet. Ya he pagado dos veces y el sistema se cuelga. Cuando empiezo a valorar la idea de que mi incapacidad digital puede llevarme a gastar tres veces más de lo que tengo, decido ponerme en contacto con Londres. Abbi Summers es un encanto. Responde a cada pregunta con un british nítido y aterciopelado. Tengo que tirar de paypal. Y finalmente lo consigo. Para las 17:35 tengo en propiedad una barra de 3 metros para pole dance, 45mm de diámetro, superficie cromada, compromiso de estabilidad y doble función -fija o giratoria-. Benditas obsesiones. La barra es para la rubia. Ella, como la amazona, se ha convertido al juego del giro y el cardenal. Son polistas sietemesinas. Trepan, encallan corvas y manos, se retuercen en el aire, bailan ingrávidas y violentas. Yo no, no disfruto del ejercicio físico. Por verlas, sin embargo, merece la pena escuchar sus interminables e incomprensibles conversaciones sobre mariposas, hooks, karenjetas, giros y cupidos.
Café, terraza y cigarro a las 18:00. El día va de asesinatos, cine en San Sebastián, manifestaciones contra los recortes en investigación científica, víspera de derbi futbolero y cambio climático. Por suerte mis compañeros hacen fáciles los días. Y nos reímos. Vacilamos para llenar la nada del tiempo cedido por cuatro duros. Pero sois fijos, dicen. Y tú un gilipollas. Perdón. Se me hincha la vena y no lo puedo evitar. Estoy cansado y necesito una cerveza antes de fichar. Una mahou a las 21:15 me permite volver a creer en el mundo.
A las 22:05 chispea en la luna del Civic. Atravieso los bulevares y aparco a la primera. Llamo a la puerta y me abre, elevándose sobre sus botas nuevas, la imagen misma de la belleza. Es Ella. Con la melena suelta, más clara por la claridad de los halógenos. La cara limpia, hecha una sonrisa toda. Las piernas eternas sosteniendo un vestido azulón que perfila la línea entre los hombros y las caderas. 'Moreno!'. 'Morena!'. Y le levanto el vestido, y le muerdo el cuello, y le saludo con saliva y ya habrá tiempo de cenar.
No suena música, ni queremos televisión. El fondo es un ronroneo de la blanquita. Huele a sopa con verdura seca, a cabrales, tomates de huerta y anchoas. Ya solo hay espacio para hablar. Y hablamos. Y hablamos. De sus libros y su orden. De la memoria y de mis intenciones. Nos contamos anecdotarios, fumamos y comemos helado. Dan las 2 y se cierra el día. Me abraza a oscuras y cierro los ojos. Se fue el 27 y aquí seguimos. Vivos. Tan perdidos y, sin embargo, convencidos de encontrar respuestas al encontramos.
Concluye el 27 de septiembre de 2013 en la vida del Dormido.
Se fue.
Y sonrío, tan perdido y, con todo, convencido de mi deber para con la felicidad.
Es mi única acepción de libertad.
05 mayo, 2013
EN EL ORIGEN
Y SE DESHIZO EL VERBO SE QUEBRÓ EL DIAMANTE NUNCA FUE ANTES YA Y EL MAR QUEDÓSE QUEDO RUIDO FUE TODO RUIDO RUMORES DE HILO ROTO RABIAS ENTORRENTADAS CUCHILLOS DE RUGIDOS Y EL VERBO SE DESHIZO CRISTALIZÓ LA CARNE NADIE FUE ALGUIEN YA Y TODO LO FUE EL GRITO RUIDO TODO FUE RUIDO RECHINAR DE CIGARRAS DE PIZARRA NO MÁS LA NADA Y EL AULLIDO Y SE DESHIZO EL VERBO Y SE APAGÓ LA LUZ Y NO HUBO YO NI TÚ
Y SE DETUVO EL TIEMPO
04 abril, 2013
Diableando de nuevo
Esta vez llegué tarde... 21 días tarde, de hecho. Desde las lecturas de Yofre no había vuelto y, en mi regreso, llegué tan tarde que solo pude saludar a Ana (la escritora invitada de este último miércoles en Diablos Azules), después de que hubiera terminado su lectura... Defeña, mexica de mi México añorado, Ana eligió una frase de esas que dan para mucho y, previsiblemente, mucho muy duro: "NACEMOS MUERTOS".
Arrancó un suicidio... le siguieron las tres líneas cargadas de un simbólico y estético 'mecagüentodo' de Valeria... tres chispazos de genialidad del zurdo Diego Sañudo, el amor perdido de Yofre, una absurda y genial jornada de trabajo en Burger King de Antonio, nuevas incorporaciones como Kalu y Jacinto... Y, a esta parte de la mesa, con un whisky de los que me pone Pilar a precio especial y el pilot azul de Valeria, me salió este "NosOtros"... Ana quiso darme la botella de vino y yo quise compartirla con quien la quisiera compartir conmigo. Y así pasan las noches, y así nos ganamos las horas contra el que cree que un salario es ganarse la vida.
Nacemos
muertos, dicen. En realidad, ellos ya sólo se dedican a 'decir'. Para
lo demás son tan mediocres y finitos. Tan limitados,
tan ingenuos, tan mutilados de alguna manera... "Nacemos muertos"... en
fin.
Y todo porque la historia empezó el día en el que un grupo de
genetistas de Tokio logró unas microfibras de tejido artificial tan
funcional como las suyas. De ahí, junto a los chips moleculares y la
nueva matemática fractaloirracional, fue cuestión de décadas, dos
vueltas de reloj apenas, que el primero de nosotros naciera. ¿Muerto?
No, muertos no, llamemos a las cosas por su nombre: nacemos
esclavos, vuestros, limpiando escaleras, cocinando, fabricando,
cultivando, vendiendo, programando, levantando aceras y edificios...
sirviendo, sirviéndoos de todo lo que ya os resulta imprescindible y
hace siglos que olvidasteis hacer. Presos de vuestra incapacidad para
soportar el vértigo y lo complejo, no hay solución para vosotros.
Vuestra media biográfica no pasa de los 115 años, dos vueltas de reloj
apenas: No sabéis romper el reloj y os perdisteis en la desidia.
Fue el fin de la Historia. De vuestra Historia. Nacéis vivos, pero pronto morís bien muertos.
Nosotros no nos acabamos: Solo somos. ¿Vivos?, ¿muertos?
Somos vuestro testamento. Y la vida, tal y como la entendéis, ya no tiene sentido.
28 marzo, 2013
Quevedeando
A una señá matriarca
Éranse dos mamas descomunales,
éranse dos globos estratosféricos,
cabezudos de puro magro ibérico
capaces de saciar a mil mortales.
Era una mujer toda pectorales,
la hipérbole misma de lo hemisférico,
Venus rolliza de senos quiméricos,
era dos Caballés monumentales.
Érase una ladeada cordillera,
tetón de volúmenes inmorales,
la madre de todas las tetas era.
Cúpulas carnosas de Tajmajales,
éranse una oda a la Abrevadera
y un homenaje a las Gayas rurales.
Éranse dos mamas descomunales,
éranse dos globos estratosféricos,
cabezudos de puro magro ibérico
capaces de saciar a mil mortales.
Era una mujer toda pectorales,
la hipérbole misma de lo hemisférico,
Venus rolliza de senos quiméricos,
era dos Caballés monumentales.
Érase una ladeada cordillera,
tetón de volúmenes inmorales,
la madre de todas las tetas era.
Cúpulas carnosas de Tajmajales,
éranse una oda a la Abrevadera
y un homenaje a las Gayas rurales.
22 marzo, 2013
Belografía fraternal en Diablos
Para muchos hablantes americanos, los "diablos azules" son ese delirio alucinado que sobreviene bebiendo y bebiendo alcohol... 'Delirium tremens', lo llaman por aquí...
En Madrid, al principio de Apodaca, Jimena Coronado y otras amigas (según leo en la hemeroteca) se montaron un bar con el mismo nombre: Diablos azules: un bar-café muy pintón, cuidado pero sin excesos, de mesitas bajas, lámparas con caballitos y botellines de bitter reciclados, fotografías de escritores y cantautores por las paredes... En la barra, mientras me llena de whisky una esfera de vidrio con hielo, ilumina la noche Pilar. En el escenario -porque los Diablos tienen escenario con micro, butaca y telón-, dirigen el chow la conexión argentina del cuervo Marcelo y el pirata Salem. ¿¿El chow?? Sí, entre las miles de historias que organizan los diablos, cada miércoles tenemos "nuestro" chow: Lectura de relatos de un escritor invitado (novel o consagrado); propuesta de frase del susodicho y, durante media hora y un par de cervezas, aquellos que queremos, escribimos un microrrelato que incluya la frase ofrecida por el escritor o escritora, para leerlos después y, bajo criterio del propio invitado, "competir" por una botella de vino que termina las más de las veces en el buche de los parroquianos. Me trajo acá Valeria. A Valeria la invitó Antonio y, después de unos cuantos miércoles, ya nos sentimos de la familia... participamos de las risas que arranca el poeta pijo, de la cuchilla irónica de Diego Sañudo, del voseo de Marcelo, del absurdo genial de Antonio, de alguna erotómana y de todxs lxs espontánexs que se atreven a reír y a jugar con nosotros...
En Madrid, al principio de Apodaca, Jimena Coronado y otras amigas (según leo en la hemeroteca) se montaron un bar con el mismo nombre: Diablos azules: un bar-café muy pintón, cuidado pero sin excesos, de mesitas bajas, lámparas con caballitos y botellines de bitter reciclados, fotografías de escritores y cantautores por las paredes... En la barra, mientras me llena de whisky una esfera de vidrio con hielo, ilumina la noche Pilar. En el escenario -porque los Diablos tienen escenario con micro, butaca y telón-, dirigen el chow la conexión argentina del cuervo Marcelo y el pirata Salem. ¿¿El chow?? Sí, entre las miles de historias que organizan los diablos, cada miércoles tenemos "nuestro" chow: Lectura de relatos de un escritor invitado (novel o consagrado); propuesta de frase del susodicho y, durante media hora y un par de cervezas, aquellos que queremos, escribimos un microrrelato que incluya la frase ofrecida por el escritor o escritora, para leerlos después y, bajo criterio del propio invitado, "competir" por una botella de vino que termina las más de las veces en el buche de los parroquianos. Me trajo acá Valeria. A Valeria la invitó Antonio y, después de unos cuantos miércoles, ya nos sentimos de la familia... participamos de las risas que arranca el poeta pijo, de la cuchilla irónica de Diego Sañudo, del voseo de Marcelo, del absurdo genial de Antonio, de alguna erotómana y de todxs lxs espontánexs que se atreven a reír y a jugar con nosotros...
Hace más de una semana, recién elevado al trono de Pedro el argentino Francisco, disfrutamos de Yofre Luna como escritor invitado. Nos arrancó risas y arañazos en las tripas a partes iguales, con sus odas a los metaleros, al dolor físico de su madre, a la evolución de Fuenlabrada o a la nostalgia del mundo rural y los perdedores del 36-39... "Y la frase para que escribáis es... LA SORPRESA ERA ASÍ... Y ASÍ"...
...y hubo que escribir... era día de Papa y a mí me dio por escribir de hermanos... Yofre, contra toda justicia objetiva y por pura justicia poética, me concedió la botella. Hoy recreo aquel momento, y dedico aquel vino al pequeño gran hombre que mueve mi pecho desde hace 21 años:
...y hubo que escribir... era día de Papa y a mí me dio por escribir de hermanos... Yofre, contra toda justicia objetiva y por pura justicia poética, me concedió la botella. Hoy recreo aquel momento, y dedico aquel vino al pequeño gran hombre que mueve mi pecho desde hace 21 años:
BELOGRAFÍA FRATERNAL
La sorpresa era así (gesto con las manos marcando unos 50cm) y así (lo mismo, pero con unos10cm): Apenas 3 kilos de una suerte de morcilla caliente y suave envuelta en algodón.
Es el primer recuerdo que tengo de un hospital.
La primera fragilidad de mi madre.
A las siete y cuarto de la tarde me agarró un dedo. Tenía los ojos cerrados. Respiraba con dificultad. Me dejaron cogerle entre los brazos a las siete y cuarto,
y me agarro un dedo como quien se agarra a la vida en plena caída justo en el momento mismo en que arranca el precipicio.
Es el primer recuerdo que tengo de un hospital.
La primera fragilidad de mi madre.
A las siete y cuarto de la tarde me agarró un dedo. Tenía los ojos cerrados. Respiraba con dificultad. Me dejaron cogerle entre los brazos a las siete y cuarto,
y me agarro un dedo como quien se agarra a la vida en plena caída justo en el momento mismo en que arranca el precipicio.
Hoy es así (gesto con las manos marcando una altura hasta mi nariz) y así (lo mismo, pero como dos veces mi contorno de hombros): Un puto adonis. Definido hasta el extremo que pueda alcanzar un modelo de Vitrubio, tras 10 años de resina y roca.
UN HOMBRE BUENO.
El mejor, a pesar del mundo y de su hermano mayor...
Y ha caminado de espaldas por la calle agarrado a mi mano. Se ha hecho los Andes cargando con mi mochila. Presume de mí. Hace de mi casa su picadero de fin de semana y reventó el 206 que compré con mis dos primeros años de salarios precarios y extras de guardar...
UN HOMBRE BUENO.
El mejor, a pesar del mundo y de su hermano mayor...
Y ha caminado de espaldas por la calle agarrado a mi mano. Se ha hecho los Andes cargando con mi mochila. Presume de mí. Hace de mi casa su picadero de fin de semana y reventó el 206 que compré con mis dos primeros años de salarios precarios y extras de guardar...
Hace ya más de 21 años que me agarró el dedo por primera vez y aún hoy, con los huevos negros, duerme conmigo cuando se escapa de casa de mis padres "por no ensuciar más sábanas"...
Le llamaron Sergio, y yo siempre le llamé Ser: MI SER, el pequeño, grande Ser, caballero o escudero, fantasma o sincero según nos caiga la noche...
Le llamaron Sergio, y yo siempre le llamé Ser: MI SER, el pequeño, grande Ser, caballero o escudero, fantasma o sincero según nos caiga la noche...
Él, Yo. Un tipo... ¿cómo deciros? Así y así y así y así...
14 febrero, 2013
Otra de diablos
-MISTERIOS-
Celebrando San Benigno
Celebrando San Benigno
No es que te quiera menos ni que te quiera más
el trece, el catorce o las fiestas de guardar...
Son las cosas del querer
(que canta la Piquer)
o las cosas del votar
(que murmuraba bajo su bigote
el zote del Aznar)
es como lo del huevo y el misterio de las gallinejas,
como la pluma del gallito
o el efecto invernadero
o el curro del exmarido de Rociíto,
como la afasia estéril de esta democracia,
o la edad a la que me jubilaré,
como los billetes de 500,
las vedetes con remordimientos,
las flores de papel con olor
o la infabilidad del que discute a Dios...
como el temor a trasnochar
como el sindiós del pinche capital
o el Jordi Hurtado que esconde cada cual:
MISTERIOS
¿la verdad?, ¿la verdad, dices?, ¿quieres la verdad?, ¿la verdad?
¿de verdad la verdad?
¿de verdad la verdad?
...ya viniste a joder Sherlock Holmes... ¿no escuchaste a Baudrillard y sus cuentos del simulacro?
Mira, acá tenemos la costumbre de que, cuando descartamos lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca... ES COMERNOS.
07 febrero, 2013
Otra de diablos
El recuerdo es ese algo que ya no es, pero se empeña provocadoramente en volver sobre sí para matizar cuanto sucede.
Nada valdría esa mirada cuando vuelves el cuello y me buscas a tu espalda, sin aquella ocasión en la que tu culo daba un significado nuevo a la cuenta del escondite y, al mirar, me descubriste dentro de ti arañando la cara interna de tu piel;
nada valdrían las mesas de vengué sin aquel desayuno de sudor y gemidos en el que tú fuiste todo cuanto comí;
¿qué valdrían las bufandas negras si jamás hubieran anudado tus muñecas?, ¿qué, la medalla de mariposas que se posa en tu cuello, sin su violento penduleo cuando soy yo el que liba y golpea?
No sé... no son, ¿y qué?
Tiendo a creer
que no nos sobran los recuerdos.
Y si así sucediera, si, de repente, como sucede en ocasiones con la ropa, resulta que los echamos de más, les pondremos entonces a ellos a recordar y seremos nosotros los que no sean pero filtren la realidad, como aquella mañana en la que no recordábamos que teníamos muñeca hinchable a domicilio y logramos que ella, mirando mientras dormíamos, recuperara de su memoria el orgasmo de una voyeur.
17 enero, 2013
Noches de diablos
El Imperio de los vestidos. Ahí trabajo. No hay trabajo y dicen que nada es poco, aunque nos ametralleen con deseos de mucho. El Imperio de los vestidos es un restaurante gourmet de comida japonesa para clientes de Visa oro. El lujo no sabe de lo poco, aunque tiende a desembocar en la nada.
Ducha y rasurado antes de abrir. Me tumbo después en un tatami y, sobre mi piel desnuda, Nikita va llenándome el pecho de salmón, huevas, atún rojo y lubina. En la boca me coloca lomos de pez globo, venenosos como las flores de París. Wasabi en el ombligo. Soja en el vientre. Más salmón, huevas, atún rojo y lubina en los muslos. Para entonces, ya pienso en ti. Hoy tres altas aejecutivas y sus tres modelos de pago comen, vestidos, los cortes de pescado crudo que disfrazan mi desnudo. No es mal curro. Sirvo como plato con mi cuerpo. Y, mientras tanto, pienso en ti: Eres mi par de alas. El contrapeso que hace de mí mitad ángel, mitad marisco: El mucho de mi poco contra la nada de todo.
04 enero, 2013
De repente
descubrimos la sobrecogedora belleza de nuestra propia autodestrucción...
...y ahí arrancó el final de todo futuro.
27 octubre, 2012
Dialéctica de la mirada

TESIS
I Congreso internacional de observadores de nubes
I Congreso internacional de observadores de nubes
ANTÍTESIS
el YO como dominante de la modernidad
el YO como dominante de la modernidad
("Autobiografía y modernidad literaria", Universidad CLM, 1994)
SÍNTESIS
de aquí para allá
-entre TÚES-
el arte de mirar
de aquí para allá
-entre TÚES-
el arte de mirar
(no era tan imposible amar)
23 octubre, 2012
11 octubre, 2012
Me jode (XXVII)
Me jode despertarme y descubrir, cuatro sillas a mi derecha, a un listo con pluma y de barba contrahecha cacareando su "Whitman-Whitman-Whitman-Whitman"...
...no, linda, no, más allá de tus perversiones, es la ignorancia lo que retrata el camino que te falta para alcanzar siquiera del zapato la suela del sinsonte barbado en Long Island criado: WORDSWORTH, idioto, fue William y no Walt quien escribió recién caído el Dieciocho "...a poet could not but be gay..."*
Aprende, pendejo. O, por favor, cuanto menos, deja de repetir lo primero que revela el narcisismo y lo vacío de tu ego. Ayssss...
_______________________________________
* "¿Cómo, sino feliz, será un poeta?" (v. 15 del poema "I wandered lonely as a cloud", 1804. Traducción de Gabriel Insausti. "Poetas románticos ingleses: Antología"; Cooperación editorial S.L., Madrid, 2003.)
04 octubre, 2012
Un poquito de agua en el desierto...
...o de cómo volví a confiar en la justicia institucionalizada española:
"El hecho de convocar bajo los lemas de rodear, permanecer de forma indefinida…, exigir un proceso de destitución y ruptura del régimen vigente, mediante la dimisión del Gobierno en pleno, disolución de las Cortes y de la Jefatura del Estado, abolición de la actual Constitución e iniciar un proceso de constitución de un nuevo sistema de organización política, económica o social en modo alguno puede ser constitutivo de delito, ya no solo porque no existe tal delito en nuestra legislación penal, sino porque de existir atentaría claramente al derecho fundamental de libertad de expresión, pues hay que convenir que no cabe prohibir el elogio o la defensa de ideas o doctrinas, por más que éstas se alejen o incluso pongan en cuestión el marco constitucional, ni, menos aún, de prohibir la expresión de opiniones subjetivas sobre acontecimientos históricos o de actualidad, máxime ante la convenida decadencia de la denominada clase política".
Fragmento del auto judicial de Santiago Pedraz, Decano de los jueces centrales de la Audiencia Nacional, en la causa contra 8 presuntos promotores de la movilizacion '25-S, Rodea el Congreso'.
---------------------------
* Los destacados en negrita son propios. Del Dormido, vamos.
28 septiembre, 2012
Un día al año
El exhibicionismo biográfico teclea. Desde Moscú, el escritor Maxim Gorki propuso, mediada la década de los treinta del siglo pasado, convertir el 27 de septiembre en una suerte de almanaque biográfico que recogiera las vivencias de individuos más o menos célebres/anónimos, a lo largo de esas 24 horas del otoño temprano: El proyecto 27 de septiembre documenta un día azaroso en las vidas azarosas de azarosas existencias humanas.
Me lo dijo Valeria. Desde que apareció en mi belografía, cuanto dice importa. Es más, la ideología ético-sentimental del optimismo crítico y la reivindicación de ser feliz, importa desde que Valeria invitó a un cigarro a un hombre gris. Pintar de colores el plomo nació entre las piernas de Valeria. Compartir mi 27 de septiembre también. Porque sí. Y más allá: Porque nos lo debemos como escritores aunque no escribamos; porque nos lo debemos como tópicos, utópicos, distópicos y atópicos en memoria de lo que durante algún instante fue 'el soviet'; porque seguimos adscritos a la fe de lo anónimo y celebramos la posibilidad de lo imposible: porque, al fin, contar un día supone registrarlo, fijarlo, darle entidad, revelar al mundo una sencilla y definitiva revolución: ESTAMOS AQUÍ, ojo, SOMOS, dueños de nuestra sonrisa, libres para ver, comprometidos para contar: CONCIENCIA DE SER -"Los muertos solo saben una cosa: es mejor estar vivo", dicen en La chaqueta metálica-. Y eso es lo que se cuenta el 27 de septiembre: las vidas de quienes cuentan.
....................................
5:00. Retozar, bostezar, estirarse, descoser los párpados y ponerse en pie. Me sabe la boca a cenicero. Siento todo el peso de mi cuerpo en la cabeza. No tengo hombros y, casi por inercia, caliento un tazón de leche en el microondas. Avanza la cuenta atrás en la pantalla y le doy una lata de comida a Janis, le acaricio el lomo y ella duda por un momento entre el ronroneo y los mordiscos. Decide engullir su desayuno de salmón y pollo. Nescafé y miel en leche caliente para mí. Cigarro, tazón y boletín del 24 horas en la televisión hasta las 5:20. Ducha rápida. Ropa (a lo largo del día descubriré que fue poca ropa). Un besito para la enana y mirada de lástima felina clavada en mi frente al tiempo que cierro la puerta de casa para descender al subsuelo del sótano 2 y arrancar el Civic. Hago la pirula de siempre en el garaje para evitar el laberinto y, al salir, el Madrid que suele despedirme los días supone el arranque de este 27 de septiembre a contrapelo -No estoy acostumbrado a madrugar; suelo amanecer mediada la mañana; suelo trabajar de tarde-.
Noche cerrada y autopista vacía. Ficho la entrada 18 minutos después a la sombra de la torre de telecomunicaciones del centro de la capital, 7 minutos más tarde de lo que mi horario exigía. Jorge, mi compañero de turno, ya está tecleando en un equipo. Busca imagen de Olvido Hormigos, la concejala de los Los Yébenes que vio cómo España la veía masturbándose desnuda frente a una webcam. Más. Más imagen: trailers y secuencias de las peliculas españolas que compiten para la preselección de los premios Oscar 2012; ciudades, playas y paisajes internacionales para tapar la pieza del día mundial del turismo; recursos de manifestaciones en defensa de la educación pública (hay convocatoria para la tarde en el centro de Madrid); F-18, fragatas y carros de combate del ejército español... Llegan otros compañeros. Pausa en el trabajo. Arrancan los magazines y nos damos una pausa de realidad noticiable. A las 09:25 bajamos a desayunar. Nuevo café, un zumo de naranja natural y dos tostadas de pan de molde con sal y aceite de oliva. Un poco de picante y un mucho de optimismo para seguir avanzando. Cuatro chistes, críticas entre compañeros y críticas al jefe. Vuelta a la redacción. Más búsquedas: Recursos del hotel Palace en la década de los 50; trayectoria como actor y director de Juan Diego Botto; niños hijos de inmigrantes en la escuela sin que se les reconozca el rostro (¿? ...porque todo el mundo sabe que a los hijos de inmigrantes se les reconoce por los zapatos o el babi, ¿no?); caricaturas de Mahoma... 13:17, se acaba la jornada. 17 minutos después de lo que mi horario exigía. No, no me pagarán los 10 minutos de más. Tampoco lo pido. Cumplo con mi trabajo más allá del salario. Cumplo por responsabilidad. Cumplo porque la ética del trabajo bien hecho fue la filosofía materialista en la que me criaron. Y es jodido quitarse de encima aquello en lo que te crian. Y ya.
No llueve, pero hace frío. El Civic me lleva en 20 minutos al aparcamiento de la facultad de Filosofía / Filología de la Complutense en Ciudad universitaria. A punto de cerrar la biblioteca pido "Autobiografía y modernidad literaria". Tengo 20 días para fotocopiar lo que necesite. Dos horas después he quedado con la catedrática de filología francesa para planificar lo que tendré que trabajar sobre lo que de autobiográfico real o ficticio permea la obra literaria moderna. Para hacer tiempo, como. A veces no como. Soy de desayuno y cena. Pero este 27 de septiembre como un bocadillo de bacon-queso y una tercio de cerveza en la terraza de la cafetería, rodeado de estudiantes nuevos, de estudiantes que se reencuentran, de estudiantes quemados con la burocracia y de estudiantes encabronados con la capitalicracia de los hombres-mercancía. Y leo. Y se me caen los ojos al suelo. Los recojo al terminar el bocadillo y, contra todo lo que me había prometido, vuelvo al Civic, me acurruco en los asientos de atrás, pongo una alarma en el móvil y duermo tres cuartos de hora de siesta acunado por las cuatro gotas que caen sobre la luna trasera.
15:48. Se acabó la siesta. Me lavo la cara en el baño del sótano 1 y me seco como puedo. Cambio el chip y redibujo una sonrisa de niño-educado-majete-y-listo-al-que-vas-a-aprobar-desde-ya-porque-se-lo-merece-claro-que-sí-pobre-con-lo-que-ha-pagado-de-matrícula-y-total-qué-más-da-si-parece-que-sabe-y-no-va-a-venir-a-clase-porque-trabaja-y-trabaja-mucho-y-ya-está-aprobado. En la cafetería de profesores me encuentra la profesora. La invito a un café. La invito porque invitar a una mujer en el primer encuentro es ley de la sociología machista en la que me criaron. Y es jodido quitarse de encima aquello en lo que te crian. Y ya. Y la profesora me cuenta su planificación pedagógica, sus exigencias investigadoras y la disponibilidad y generosidad que me regala. Muy bien. Buen encuentro. Me despido contento y salgo a echar un cigarro antes de que comience la presentación oficial de este escalón curricular hacia el doctorado. Muchas caras me suenan. Los pasillos de esta facultad llevan una década en mi vida. Pero no me atrevo a abordar a nadie. Fumo, sonrío y, como diría Valeria, "me hago el interesante".
16:35. Abren el Salón de Grados. Ocupamos las butacas y empiezan los discursos. La coordinadora presenta el acto. El Vicedecano de estudios de tercer ciclo ofrece el speech buenista. Un catedrático recientemente obligado a jubilarse tras 50 años de docencia, equilibra el tono con media hora de erudición de sonrisa torcida con tintes subversivos. La presentación se convierte progresivamente en un homenaje explícito a este último cuando los profesores y coordinadores de investigacion comienzan a agradecernos nuestra presencia y a presentar brévemente sus disciplinas. Me siento como el jurado de un concurso para Miss / Mister Autoridad Académica. La intención es buena. Se agradece. Pero, cuando 20 profesores te han vendido su especialidad y cada una de ellas es siempre "la mejor" y ves que aún quedan otros 20, te dan ganas de preguntar por el contorno de sus cinturas y asumir que todos desean la paz en el mundo. Aún así tomo nota. Espero. Necesito decir algo. Chiara llegó 5 minutos tarde y por eso me queda a un par de filas. Está guapísima. Chiquitita, con su cuerpecito y cara de hada traviesa. El pelo corto le sienta bien. Fer me guiña el ojo y se revuelve contra las reformas educativas. Yuri, una estudiante china, pregunta por mi bolso con ideogramas chinos y una estrella comunista. Reconozco voces y maneras. Sé con quien no volvería a estudiar en la vida, con quién me dará rabia no estudiar, con quién he acertado, a quién tengo que anular. Rejuzgo a los conocidos y prejuzgo a los conocidos. Juzgo por intuición a primera vista porque así generé la estrategia de defensa social cimentada sobre la desconfianza en la que me criaron. Y es jodido quitarse de encima
aquello en lo que te crian. Y ya.
19:00. Termina la ronda de presentaciones. Van más de dos horas y todo el mundo quiere acabar. Pero tengo que levantar la mano. Me tiembla la voz frente al micrófono inalámbrico. Siempre me tiembla la voz cuando comienzo a hablar en público. Poco a poco domino el temblor. Y trato de ponerme lo menos cáustico posible para evitar el prejuicio. Tengo una voz muy grave. Y una forma de hablar en entornos formales que yo considero educada pero que, como he comprobado, cada vez resulta más seria y agresiva. Me consuelo pensando que vivo un ocaso de la dialéctica. Que la mayoría de las voces tienen una retórica mediocre, llena de muletillas, puntos suspensivos orales y deficiencias en la construcción de oraciones largas. Ese es mi consuelo. También creo que no sé hablar de otra manera. Que a veces puedo sonar pedante y demagogo. No es la intención. ¿Qué le hago? Me fustigo. A ver... consuelo, fustigación, consuelo, fustigación... gana el consuelo porque soy un tipo bastante ególatra y creo que lo que hago es lo correcto. Y pregunto por el estado de salud de un Maestro y gran profesor; y exijo que, dado el incremento por la espalda de las tasas universitarias promovido por Doña Lucía Figar y Doña Esperanza Aguirre, se flexibilice y fraccione el pago para poder respirar a final de año; y reivinidico una revalorización de la universidad pública a partir de la unión de profesores, PAS y estudiantes; y pido que se nos tenga en cuenta, que no hay ni-nis ni no-nes en la sala, sino gente con una vocación científica profesionalizante, universal, interdisciplinar y sentimental.; que nos la suda el utilitarismo formativo pero que no nos creemos inútiles laboral ni socialmente; que hay que reformular las humanidades y... Y ya. Uno de los altavoces acopla y se me ha metido el pitido en la sien. Ya está. Gracias. Y me responden las autoridades administrativas y académicas: Todo-va-a-ir-muy-bien-porque-haremos-todo-lo-posible-pero-estamos-en-la-casa-de-Ortega-y-somos-nosotros-y-nuestras-circunstancias. Política VS. politiqueo. Gracias. Hasta la vista. Adiós. Ahora sí puedo besar a Chiara y charlar y tomar un cerveza y saber que ha estado trabajando con Lucía y que no tiene ni idea de qué hacer con la tesis y que a ver si nos vemos y que le dé mil besos a Valeria y que pronto pronto pronto pronto nos encontramos y no olvides que si necesitas algo solo tienes que pedirlo. Alé Firenze rossa!! Y alé la Giordano!!
20:25. Vuelvo a casa en el Civic. 35 minutos esta vez. Hay que cruzar Madrid y, aunque no hay mucho tráfico, cae la noche y me pesa la vista. Llamo por el manos libres a Valeria y Valeria me escucha mal y mejor lo dejamos para luego. Janis me espera al otro lado de la puerta. Tiene mucha hambre. Más comida para la pequeñaja. Cambio de arena. Jugamos corriendo por el pasillo con un pequeño pitufo de peluche. Peleamos. Me muerde la mano. Me muerde el brazo y se va digna dignísima a descansar. Ceno y la panterita quiere cenar mi cena, por pura envidia y buen olor. La echo una y otra vez hasta que decide resignarse y aprovechar el calor que sale de mis muslos. Veo una serie de ficción en la que diferentes arquetipos del hombre español mercadean con diferentes arquetipos de mujeres españolas, sus madres mediante. Y me río un poco. Es la dosis de telebasura semanal que hemos negociado. Tiene su gracia. Y es muy difícil resistirse a la televisión y los mitos en los que me criaron. Y
es jodido quitarse de encima
aquello en lo que te crian. Y ya. La enana está en mi pecho con la moto puesta, mordiéndome la nariz y haciéndome manitas en la cara cada vez que paro de rascarle el lomo y las tetas. 22:40. Nos despierta del letargo el sonido del móvil. Le cuento con párrafo largo el día a Valeria. Valeria pedía párrafo corto y yo tardo mucho en darme cuenta de esas cosas. Pido disculpas. Mando besos. Sonrío. Fumo un último cigarro y me masturbo. Se me olvida el cepillo de dientes. Me derramo en la cama. 23:49. Claquetean las gotas de lluvia en la chapa de la ventana. Retumban los graves del concierto de Los Suaves en el Miguel Ríos. Me acuna la batería.
Concluye el 27 de septiembre de 2012 en la vida del Dormido. Se fue. Se acabó otro día 5. El mismo primo del día en el que ella nació. Y sonrío: En la felicidad me criaron y resulta bien jodido dejar a un lado aquello en lo que te criaron. Además, que no me da la gana apartar la felicidad, hoy y cada uno de los días que quedan por llegar: me comprometo a no amargarte, a darte una sonrisa, a ejercer la libertad. Pues eso. Y ya.
16 septiembre, 2012
06 septiembre, 2012
Más rugidos del León
(...)
¿Quién ha dicho que ya no hay poetas en el mundo?
¿Quién ha dicho que ya no hay profetas?
Un día, los reyes y los pueblos,
para olvidar su destino fatal y dramático
y para poder suplantar el sacrificio con el cinismo y con la pirueta,
substituyeron al profeta por el bufón.
Pero el profeta no es más que la voz vernácula de un pueblo,
la voz legítima de su Historia,
el grito de la tierra primera que se levanta en el barullo del mercado sobre el
Nada de orgullos
ni jerarquías divinas ni genealogías eclesiásticas:
La voz de los profetas -recordadla-
es la que tiene más sabor de barro.
De barro
¿Quién ha dicho que ya no hay poetas en el mundo?
¿Quién ha dicho que ya no hay profetas?
Un día, los reyes y los pueblos,
para olvidar su destino fatal y dramático
y para poder suplantar el sacrificio con el cinismo y con la pirueta,
substituyeron al profeta por el bufón.
Pero el profeta no es más que la voz vernácula de un pueblo,
la voz legítima de su Historia,
el grito de la tierra primera que se levanta en el barullo del mercado sobre el
vocerío ]
de los traficantes. Nada de orgullos
ni jerarquías divinas ni genealogías eclesiásticas:
La voz de los profetas -recordadla-
es la que tiene más sabor de barro.
De barro
Versos de la 'Alocución poemática' LA INSIGNIA,
escrita por León Felipe, en 1937.
01 septiembre, 2012
En mis manos encomiendo la sonrisa
AQUI VINO Y SE FUE (León Felipe)
Y dexas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo... escuro...
Fray Luis de León
Aquí vino...
y se fue.
Vino, nos marcó nuestra tarea
y se fue.
Tal vez, detrás de aquella nube,
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros,
y tal vez
las estrellas
no son mas que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.
Aquí vino
y se fue.
Vino, llenó nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos,
nos dejó unas herramientas...
y se fue.
Él, que lo sabe todo,
sabe que estando solos,
sin Dioses que nos miren,
trabajamos mejor.
Detrás de ti no hay nadie. Nadie,
ni un maestro, ni un amo, ni un patrón.
Pero tuyo es el tiempo. El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación.
29 agosto, 2012
24 agosto, 2012
La tortuga Tomasa pasa por mi casa...
...no hace tanto que uno de mis hermanos-sin-sangre-compartida me dijo:
- "Lo he pensado mucho y, la historia está en pillarme un terrenito quién sabe dónde, bueno, en un sitio sin roca dura, para poder cavar; y, joder, si puedo elegir, así en zona de sierra, medio verde, ¿sabes? Pues eso, un terruño, y hacer un buen agujero, lo suficiente como para cubrir dos tercios de un par de contenedores industriales -por aquello de aislar el metal de la solana y del frío-; y montar ahí dos containers pegados, ¡un adosado para mí solo!, que fijo que los saco por tres duros de entre los viejos del curro... qué más... cagar cago en el campo, así que con un generador eléctrico que funcione con serrín o alguna historia de esas cableo un poco, me pongo cuatro cosas, un par de ojos de pez para la luz cenital y un par de ventanitas orientadas a este y oeste para que haga corriente... ¿tú cómo lo ves? Es que pa' cuatro duros que tengo ahorrados paso de pagarle a un banco, solo en intereses, el precio que debería costar un techo (y súmale luego el valor desproporcionado que el vendedor quiera poner), que no, coño, que no... que yo lo veo, y que ya va siendo hora de que deje a mis padres tranquilos... Porque otra cosa te digo, alquilar, alquilar ni de coña: Otros sobraós..."
Conclusión, que la idea, si conseguíamos el terreno en la sierra, era una casita del palo:
o
...y ahí andábamos con la idea cuando anoche, en una de las últimas cervezas, otra hermana-sin-mi-sangre, empezó a echar cuentas:
- "Tú ponte a sumar la hipoteca, y el IVI, y la tasa de basuras, y la ecotasa municipal, y lo del aparcamiento, el agua-la luz-el gas, el teléfono (que para qué, con el móvil, pero como viene con internet...), eso, internet (¿no era que el ayuntamiento iba a montar una wifi gratuita de acceso público? ...sí, a 12kb, creo...); y la comunidad, que eso sí que me jode, que me la han puesto por las nubes por una derrama para la piscina que no uso, el parque infantil para los niños que no tengo, el portero 24 horas que solo hace sudokus y lee a Proust y el puto ascensor (yo, que vivo en el bajo y que no solo no subo en ascensor, sino que, además, me toca comerme el jolgorio de los niños en el parque infantil a las 9 de la mañana, las comunas adolescentes en la piscina día y noche y el runrunrun de los cubos de basura que saca el portero por la mañana y entra por la noche...). Un dineral, joder... ¡que se me va el 80% del salario! ...que es que, aunque quiera, no tengo ni para ahorrar por si vienen mal dadas... ¿es o no es un locura?, ¿de verdad que era esto lo del bienestar?, ¿lo del derecho a la vivienda era ésto, el jodido deber a entregar tu vida a un monísimo bajo donde, al final, no puedo pasar el tiempo que quisiera, para ir a los dos curros que tengo que pillar para mantener la mierda de la cueva?"...
...y volví a pensar en los containers de Fi... y en ésto que hablamos últimamente de ser felices con lo que realmente da la felicidad, aunque sea por escupir nuestras sonrisas a los hijosdeputadeprimidosydeprimidores... y, ya se sabe, utopías, distopías y simulacros... ¿no era esto todo un simulacro?, ¿no se convierte esa 'cueva' que necesitábamos "para satisfacer la necesidad de seguridad" frente a las inclemencias de la naturaleza y de nuestros congéneres, en la fuente de nuestra inseguridad: y si me quedo sin curro y no tengo para la cueva, y si me desahucian y vuelvo a empeñar mi vida, y si, en el fondo, el miedo construido sobre la necesidad no es una falacia de construcción innecesaria? ...es para lo que dan las cervezas de madrugada y las dudas de los 30 convertidos en nuevos 20 (si nos jubilaremos 10 años después que la generación anterior, ¿por qué no vamos a poder salir de la adolescencia y sus pasiones-incertidumbres, una década después?)
Total, que sí, que a dormir y mañana seguimos hablando...
...y resulta que llega mañana y lo primero que leo es:
"En los primeros tres meses de 2012 el número de desahucios ordenados por los juzgados españoles alcanzó los 46.559, según los datos oficiales del Consejo General del Poder Judicial.
En comparación con el mismo periodo de 2011, las resoluciones judiciales que fijan la fecha para un desahucio aumentaron un 18,5 %, llegando a las 18.424, una cifra récord desde el inicio de la crisis en 2008.
De los 28.135 desahucios acordados por los Juzgados de Primera Instancia que figuran en la estadística del Consejo, la mayoría son en Cataluña (más de 7.000), la Comunidad de Madrid (unos 4.300), Valencia y Andalucía (cerca de 3.500 en cada comunidad).
Los desahucios se ejecutan en todo tipo de locales, instalaciones industriales y, sobre todo, viviendas, si se hace imposible pagar la hipoteca o el alquiler debido a la caída de los ingresos o la pérdida del empleo.
Por otra parte, según los últimos datos publicados del Instituto Nacional de Estadística, en mayo de 2012 la constitución de hipotecas sobre viviendas bajó el 30,5 % respecto al mismo mes del año anterior.
En total, en 2011 en España se ejecutaron cerca de 58.000 apropiaciones de viviendas por parte de los bancos, mientras que más de cinco millones de casas (un 20% del total) por todo el país permanecen vacías."
En comparación con el mismo periodo de 2011, las resoluciones judiciales que fijan la fecha para un desahucio aumentaron un 18,5 %, llegando a las 18.424, una cifra récord desde el inicio de la crisis en 2008.
De los 28.135 desahucios acordados por los Juzgados de Primera Instancia que figuran en la estadística del Consejo, la mayoría son en Cataluña (más de 7.000), la Comunidad de Madrid (unos 4.300), Valencia y Andalucía (cerca de 3.500 en cada comunidad).
Los desahucios se ejecutan en todo tipo de locales, instalaciones industriales y, sobre todo, viviendas, si se hace imposible pagar la hipoteca o el alquiler debido a la caída de los ingresos o la pérdida del empleo.
Por otra parte, según los últimos datos publicados del Instituto Nacional de Estadística, en mayo de 2012 la constitución de hipotecas sobre viviendas bajó el 30,5 % respecto al mismo mes del año anterior.
En total, en 2011 en España se ejecutaron cerca de 58.000 apropiaciones de viviendas por parte de los bancos, mientras que más de cinco millones de casas (un 20% del total) por todo el país permanecen vacías."
El subrayado es mío. El mosqueo también. Y ya he empezado a tantear municipios en la sierra para ver a cuánto salen los solares. Y ya he empezado a mover hilos para ver qué resquicios legales tenemos. Y... qué queráis que os diga, que para andar de cervezas en el desierto, me echo al monte y, allí...
...disculpen si no despierto.
17 agosto, 2012
Amotinados
Llaqtay puyus katatachkan
warmikunapa llaki puyu sonqonwan tupaykuspa.
¡Ama katataychu, llaki,
kunturpa sombranmi hamuykuchkan!
(...)
Ama katataychu;
manan yawarchu
manan auki wamanichu;
Intipa kanchariyninmi kuntur rapranpi hamuchkan.
* Versos del poema 'Katatay', escrito en quechua por el poeta peruano Jose María Arguedas
("Dicen
que tiembla la sombra de mi pueblo; / está temblando porque ha tocado
la triste sombra del corazón de las mujeres. / ¡No tiembles, dolor,
dolor! / ¡La sombra de los cóndores se acerca! (...) No tiembles, no
estés temblando; / no es sangre, no son montañas, / es el resplandor del
Sol que llega en las plumas de los Cóndores")
------------------------------------------------------
En la concepción del tiempo / Historia, hemos asumido, hijos de lo hebreo y lo grecolatino, un decurso lineal y progresivo, con un intercambio de tendencias pendular: tiempos de revolución seguidos de conservadurismo, seguidos de revolución, seguidos de conservadurismo... Acumulación de saber seguida de una explosión de nuevo conocimiento ¿no? Y, entonces, ¿hasta qué punto lo pendular se aleja de esa visión circular del tiempo que tanto me enseñó el mundo indígena americano?, ¿hasta dónde se diferencian las justificaciones en espiral, arabescos y rizomas de la 'cultura moderna' nacida entre postilustrados y románticos europeos, de ese círculo de ciclos que en México dividió la historia en Soles, por ejemplo?
Y, ¿a qué viene este reflejo de espejos sobre el abstracto de la cuarta dimensión?, ¿por qué tanto interrogante?
Porque tres de las componentes de un grupo neopunk ruso, las Pussy riot ("motín de coños" me gusta más, que no siempre suena mejor al oído lo sajón), acaban de ser condenadas a dos años de prisión por realizar un acto de poesía vandálica en el interior de la Catedral del Cristo Redentor, un templo ortodoxo moscovita (edificio hortera donde los haya, por cierto, reconstruido por orden de Boris Yeltsin en 1994, después de que hubiera sido dinamitado por Stalin en el 31, con la intención de levantar un mastodóntico monumento a los soviets que nunca llegó a concluirse... conservadurismo, revolución, conservadurismo...).
Siempre he concebido el punk como una guerrilla cultural de jóvenes encabronados con el mundo que sus mayores pretenden que perpetúen. Un ejército armado de provocación que muestra la cara oculta de la mercadotecnia del sistema. Tiene una vertiente violenta contra la violencia ideológica, claro que sí, que atemoriza a los mogigatos y sirve de espolón a demagogos de cualquier familia. Pero ése no era el caso de estas chicas: Estas jóvenes moscovitas solo se dedicaron a interrumpir un oficio religioso, bailar y grabar su baile, mientras simulaban reventar guitarras eléctricas y cantaban un lema contra el, otra vez, presidente ruso, ese Vladimir Putin que es la cara visible del poder de la mafiadura que tiraniza la Rusia postsoviética.
Dos años de cárcel por vestir de colores, tocar música estridente y denunciar su impotencia ante el dominio oligárquico de un país que soñó con ser el primer jardín justo del mundo y lleva casi un siglo apuntalado con parches, lleno de fisuras, injusticias y diferencias sociales abismales...
¡¡730 jodidos días privadas de libertad por poner color y música a una reivindicación!!
¡¡¡Dos putos años robados por hurgar donde más duele, por ser un guerrillero de la cultura, entendida no como la línea oficialista de las tradiciones nacionales o los subproductos de obsolescencia programada del opio para masas, sino como expresión creativa del sentir popular!!!
Y por ahí arrancan mis interrogantes sobre el tiempo... mi red de conexiones y taras viaja por relatos y edades de leyenda: La morena quiere un gorro largo de lana de color y armar un motín de coños en Madrid y, mientras me lo cuenta, veo uno de esos gorros en mi memoria, la máscara de lana de los Ukukus, los semidioses oso-hombre de la mitología quechua.
Encontré unas máscaras similares en Cusco, durante la celebración del Inti Raymi 2010 y, aunque las primas limeñas que me recibieron por aquellas tierras me lo presentaran como "El demonio de los Andes", pronto aprendí que el Ukuku era algo bien diferente: Ni esta máscara con bigote era un diablo, ni una joven punk es una delincuente.
Encontré unas máscaras similares en Cusco, durante la celebración del Inti Raymi 2010 y, aunque las primas limeñas que me recibieron por aquellas tierras me lo presentaran como "El demonio de los Andes", pronto aprendí que el Ukuku era algo bien diferente: Ni esta máscara con bigote era un diablo, ni una joven punk es una delincuente.
Los Ukukus, osos de los montes andinos, tienen una vertiente mítica que, cada año, se encarna durante las danzas del Qoyllorit'i ("Estrella de las nieves", en quechua). Cuenta el mito que un gran oso raptó a una bella mujer en una de tantas aldeas andinas, la tomó como pareja y engendró al primer hombre-oso. Este ser híbrido, el Ukuku, semidios mitad animal y mitad hombre, fue capaz de liberar a su madre en una lucha mortal contra su padre pero, a diferencia de lo que ambos creían, al volver al hogar materno entre los hombres, la liberación de aquella mujer cautiva no solo no fue celebrada, sino que, atemorizados por el aspecto, la voz y la fuerza del híbrido, el Ukuku fue expulsado de nuevo a las cumbres, condenado por el pánico de los hombres. Solo. Allí permaneció solo hasta que el Inti (el sol), apiadándose por su destino trágico, le convirtió en uno de sus mensajeros. Uno de sus "ángeles".
En las danzas indígenas del Qoyllorit'i, el Ukuku, guardián ya de las montañas sagradas y mensajero del sol, es la única fuerza capaz de poner freno al caos del humano.
En las danzas indígenas del Qoyllorit'i, el Ukuku, guardián ya de las montañas sagradas y mensajero del sol, es la única fuerza capaz de poner freno al caos del humano.
Cuando el caos se vende como sistema, cuando lo irracional de un planeta de "naciones democráticas organizadas según el modelo del estado del bienestar en el marco de un sistema capitalista global" se ofrece como el modo único e inevitable con el que concluirá la historia (el culmen del progreso, sí!) y, más allá del mainstream, no solo millones de individuos mueren de hambre y enfermedades, sino que, además, la gente del propio sistema ve aumentar sus frustraciones, ve aumentar sus deberes a costa de sus derechos, ve aumentar sus falsas necesidades a costa de la ocultación de su sentir más íntimo... entonces vienen unas Ukukus moscovitas a gritar con colores la realidad del sistema.
Cae el péndulo del lado del conservadurismo reaccionario. Colores, bailes y proclamas críticas se castigan por orden de los criticados. El círculo arranca. Es el momento en el que el oso rapta a la mujer. Es el momento en el que el hombre expulsa la novedad. El momento del miedo...
...pero, cuidado, ya han empezado a acumularse los saberes nuevos, ya han empezado a gestarse los nuevos hombre-mujeres, ya ha empezado el motín de coños: Llega la hora de los valientes, y ni putines ni viejos prostituidos podrán detener la fuerza del tiempo.
...pero, cuidado, ya han empezado a acumularse los saberes nuevos, ya han empezado a gestarse los nuevos hombre-mujeres, ya ha empezado el motín de coños: Llega la hora de los valientes, y ni putines ni viejos prostituidos podrán detener la fuerza del tiempo.
14 agosto, 2012
Me jode (XXVI)
Me jode despertarme horas después de haber abierto los ojos:
Es como si hubiera que hacer cola para acceder a este mundo y a mí me tocara siempre el número último en el reparto de turnos.
Es como si hubiera que hacer cola para acceder a este mundo y a mí me tocara siempre el número último en el reparto de turnos.
(o de cómo mi conciencia permite al despertar
que todas las viejas se me cuelen en el mercado de la realidad)
06 agosto, 2012
Pantera. Impresión
La pantera es el único felino cuya mandíbula es capaz de perforar el cráneo de su víctima o de abrir grietas en el caparazón de una tortuga: La pantera es el único ser que he conocido capaz de morder, desgarrar y roturarme el alma.
Tiene la pantera, según la mitografía cristiano-medieval, el aliento dulce: el único beso capaz de templar mi saliva aguardentosa. "He tenido un sueño raro", dijo Ella, Ella que siempre ve, como Tiresias, más allá de la luz, "he soñado con una bebé", dijo, "de nombre Ariadna". Ariadna, abandonada en la playa por un vil e inmerecido príncipe de Atenas. Ariadna llora a la nave que se aleja mientras dos panteras acercan el carro de Dionisos hasta el regazo de la minoica. Ariadna, nueva emperatriz, ¡Evohé!, del dos veces nacido: ¡¡QUE CORRA EL VINO!! Y el sueño se encarnó en la playa. No era el héroe Teseo: Tú te mereces un Dios. No era bebé de hombres el sueño: Era la señora de las bestias. La tiradora del carro. Todas las bestias. El todo de Pan. Y en busca de pan llegó. Pidiendo comida y mimos, ¿es que hay algo más? Ofreciendo su lomo y sus garras. Prestando, por honor, sus colmillos y su rugido, de por vida, a su nuevo dios.
Encontré a Ariadna fumando sola. Y fumó conmigo. Ella ya era señora de una pantera. Madre de dragones fue. Y yo siempre temí ser su Teseo... ¿me podría el miedo?, ¿era yo un sujeto de honor, un perdedor o un pendejo...? Pero hoy llegó a mis brazos la bestia. Hoy me siento capaz de compartir el carro. De cruzar las Indias, coronar el Olimpo y pisar la vid. Hoy ya somos cuatro, morena: Un jaguar y tres panteras; cuatro bestias; dos princesas, una Ariadna y un Señor. Bienvenidos, mortales:
¡¡QUE CORRA EL VINO!!
EVOHÉEVOHÉEVOHÉEVOHÉEVOHÉEVOHÉEVOHÉEVOHÉ
Pero qué bonita que eres, jodía!!
02 agosto, 2012
Hilia
Lía personajes y vidas
-entradas sin salida-
con palabras de cera
y un final abracadabra
de tinta sin cadenas:
A veces se detiene en esta cama,
lee
lo que no admite más lectura
lo que no admite más lectura
que el arañazo de mi calentura,
y sabe
que mi botella es también la suya:
que mi botella es también la suya:
El círculo y su (des)cuadratura:
una socia de líneas y vigilias...
...equidistantes en el punto
del instante previo al trasunto
de los yoes que no soy ni persigo,
aquel que llaman mis mejores enemigos
"Monsieur Dormido".
No estoy de acuerdo.
01 agosto, 2012
Aquellos veranos...
...y los que quedan por venir:
¿te gustaría bailar conmigo en el agua el próximo verano... otra vez?
L.A. - Do You Wanna Dance Wiht Me Again
30 julio, 2012
Castilleando
Le dije, "¿A que te caso en un castillo, morena...?"
"...porque no hay más nobleza que la honestidad de tus maneras", seguí, "porque no hay misterio mayor que tus ojos de pantera, porque quiero dar tributo de por vida a tus caderas, porque son tus pechos sillares de ilustre cantera..."
"Calla, DORMIDO, espera," dijo entonces ella, "cásame donde quieras, en un castillo o sobre una única piedra: Yo ya sé que eres mi rey y yo tu reina".
"Si es que... ¡¡¡que te comía entera!! Esa es nuestra primavera, morena... Aysss... ¡¡y lo que nos queda!!: Que sepa la blogosfera que son los girasoles nuestra riqueza; que esos chopos son nuestra guardia armera; la ley, la que el firmamento entienda con sus soles y tormentas; que sepan que hacemos, piel con piel, cada día una guerra nueva; que tenemos la alacena llena de los únicos víveres que alimentan: tus besos, reina arriaca, tus besos..."
"¡Que somos ricos!, ¡¡como acto de amor resistimos, y amaremos como acto de resistencia!!"
22 julio, 2012
Síntomas de incosciencia (XXVI): Confesiones ficticias, amore
Roma no está fuera de mí, sino dentro de mí. Su febril dulzura, su campo trágico, su propia belleza y armonía... todo ello es mío, de mis pensamientos y de mis obras. Así describía Amedeo Modigliani su relación con la capital italiana, allá por los primeros años del siglo XX.
En esa misma Roma, cien años después, vi yo por primera vez sus cuadros en una exposición temporal del Museo Centrale del Risorgimento, entre los restos no expoliados del anciano Foro, junto a la reproducción de la Loba -la etrusca y madre filántropa (algunos dirían "inconsciente") de los descendientes de Eneas-, y pared con pared con el esperpento del monumento a Vittorio Emanuele II.
Allí compré una postal con este desnudo reclinado de Modigliani. Era un puente de diciembre y hacía mucho frío en Roma -Roma es así, muy fría o muy calurosa. Extrema. Adictivamente insoportable-. Frío como el frío que congeló el cuerpo de Jeanne Hébuterne en una carretilla la noche de enero en que se dejó caer de la buhardilla que compartía con Modigliani pocas horas después de la muerte del artista. Ese Modigliani bebedor y tuberculoso fue mi primer Modigliani. Anterior al Modigliani romano que se cruzó en mi camino aquella mañana de diciembre.
Puede que en algún episodio previo y no recordado de mi adolescencia apareciera ya Amedeo, pero mi primer acceso consciente surgió en un libro de reportajes de verano, escrito por Rosa Montero para El País, sobre amores trágicos y legendarios en la historia Occidental. Cuando vi por primera vez, cara a tela, el lienzo de Modigliani en ese museo municipal de la cuesta de San Pietro in carcere, también yo creía en la lápida fría de la bohemia y también vivía el ocaso de una suerte de amor poco recomendable más allá de la inercia y de la carne.
A las 6 de la mañana de ese mismo día había estado hablando con El Moisés de Miguel Ángel en San Pietro in Vincoli -un sacerdote me dejó pasar a la basílica con verdadera caridad cristiana, después de verme congelado en la plaza esperando que abriese sus puertas el templo a las 8:00, mientras él barría el suelo de la escalinata, antes de que llegaran turistas y devotos-. Frente a El Moisés descubrí que se puede hablar con ciertos seres no humanos: Hay quien habla con plantas, con animales, con el televisor... Yo hablaba en ese momento con papeles, piedras y telas. Y hablé con El Moisés con mucha resaca, como se habla con esos mejores amigos de las madrugadas. Horas antes había bebido demasiados caballitos de tequila mientras le contaba un cuentacuentos a Alice. Representaba en primera persona la historia de una pareja de narquitos mexicanos enamorados y muertos por el negocio, claro... Rondando los 20, no hay historias "de amor" sin tragedia. Y aquella noche lloramos mucho Alice y yo. Yo muy borracho. Ali muy sobria. Conscientes los dos de que aquello que habíamos llamado a-m-o-r había llegado a su fin.
Y así se lo conté a El Moisés. Así creí que había gastado, después de dos oportunidades, cuanta leyenda sentimental tendría la opción de vivir: Tocaba, de ahí en adelante, un punto y aparte en el tránsito que, desde los 14, me había hecho volar de los versos de Neruda y Miguel Hernández hacia el francés de Rimbaud y Verlaine, con su bien de Werther de Goethe, el Don Juan byroniano, la llantina leopardiana y la belleza-verdad de Keats.
Encontré en el desnudo de Modigliani otro Modigliani y otra nueva narración belográfica: En lugar de pensar en absenta, me dio por pensar en Brancusi; en lugar de encontrar a una prostituta mirando y exponiéndose a la transgresion, se me fue la cabeza a la línea perfiladora del Giotto, al color de las fieras y a cierta depuración que, mirando hacia atrás, puede ser uno de los impactos emocionales más potentes de los años que llevo dando vueltas por aquí. Claro que, sin apenas dormir, resacoso, sin fe en el mundo y después de confesarme ante una estatua de mármol de Carrara, no parece tan difícil construir un puente medio místico hacia cierta totalidad, arrancando en la diagonal que avanza desde la cabeza de la modelo, en la esquina superior izquierda del lienzo, para perderse a medio muslo en la esquina inferior:
Desde entonces me vi, fuera del marco, haciéndole cosquillas a esta señorita en la cara posterior de las piernas, en ese valle que forma la unión del muslo con el gemelo, despacito, con la yema de los dedos, jugando en la cueva que se crea en la cara opuesta de la rótula... De ahí la sonrisa más que insinuada de la modelo en el retrato.
"Dime, Pablo, ¿cómo cojones te puedes follar un cubo?", dicen que le preguntó Modigliani a Picasso una madrugada en París, a lo que el malagueño replicó, "¿Tú por qué me odias tanta, Amedeo?", "Te quiero Pablo, es a mí a quien odio". Ese es el odio que fui cultivando: Cierto nihilismo cínico. Cierta ironía destructiva. Cierta caída. /
Harían falta un par de años de vuelta a Madrid para que una niña rubia reinventara una nueva leyenda, vacía desde el principio pero capaz de traer a las paredes de mi habitación aquella postal en una reproducción de 70x40cm. Fue en una retrospectiva del Thyssen y la Fundación Caja Madrid. Modigliani y su tiempo, o algo así. Traté de pintar un firmamento con pintura fosforescente en las paredes de mi habitación. Pero aquel odio cultivado había enraizado. La mentira comprometida era mi principio de acción: "Mentir a la nada, ese es mi único poder: ser un personaje. La verdad es que eres nada, pero una nada capaz de crear infinitas mentiras. Así que miente con elegancia, sé un compromiso". Eso escribía yo por entonces: pasé de adolescente romanticón embohemiado, a joven postmoderno y existencialista comprometido. El orgullo de la casa, vamos. Un tesoro: Etiquetado. Y Se acabó la rubia.
Os confesaré algo. Por aquellos años me salvaron Sterne, Marías y Cervantes. Capitulé como poeta. Recapitulé. Fue el origen de un nuevo momento que, a fuego muy muy lento, tomaría cuerpo más allá del papel, las piedras y los lienzos. Más importante aún, al otro lado de los versos. Wilde sin frustración: Hay una posibilidad de hacer de la vida una obra de arte. Existe la posibilidad de hacer de la vida una obra de arte. Tenemos la opción de vivir felices. /
El desnudo reclinado de Modigliani mira a la cama de mi dormitorio desde hace años. Esa reproducción veía diferentes desnudos reclinados y sudorosos en mi habitación cuando yo vi a la pantera por primera vez: Durante una exposición sobre el capítulo VI de la primera parte de El Quijote, ella se inventó un cuento que más de uno dio por real. "Bellezón... Qué cabrona más inteligente se esconde detrás de esa desconocida" -pensé.
La verdad es que estaba hasta los cojones de escritores, poetas, musos y musas, por entonces. Con mis chicos, me declaraba NO-artista. En aquella vuelta a la universidad no había tiempo para hacer nuevas amistades en un mundillo que había caricaturizado en mi fuero interno. La extinción de la fe provocó cierto desplazamiento en el continuo temporal -que diría el Doctor Emmet Brown- y tuvo que pasar un año hasta volver a Verla. Un año hasta que un cigarro abriera la puerta a un nuevo pelotazo emocional.
Y así fue.
Así fue como empecé a hacer el amor con mucha más frecuencia que a hablar o escribir de amor. Así fue como follar no volvió a ser fallar. Así fue como, por primera vez en muchos años, una Mujer desnuda relevaba al desnudo reclinado del cuadro. /
La modelo de Modigliani mira desde el cuadro en mi habitación hoy cómo cosquilleo la parte posterior de la pierna, desde el tobillo hasta el pliegue del culo, de una morena a la que regalo cada mañana el alma.
La obligación de ser feliz nació el día que, con Cervantes, Sterne y Marías, releí mi biografía con la intención de no morir ni matar en vida. Vaciarme fue con ella. /
Ahí sigue en la habitación "mi" Modigliani.
Roma es hoy mi familia.
La literatura un vehículo ocasional.
Y una relación sentimental el gran proyecto para hacer de la vida una obra de arte.
Perpetuar es despertar a tu lado, morena. La modelo no ha dejado de sonreír. Feliz. Porque la felicidad no está fuera de mí, sino dentro de mí. - escribió Modigliani - Su febril dulzura, su campo trágico, su propia belleza y armonía, todo ello es mío, de mis pensamientos y de mis obras. /
CODA: Mañana firmo en tu nalga izquierda. Pasado me pintas una flor en uno de mis lunares rojos. Al otro, invito a japo. Follamos. Fumamos. Recitamos. Cocinamos. Viajamos. Planeamos. Quedamos. Y así. Felices -una jodida obra arte-, nos vamos.
En esa misma Roma, cien años después, vi yo por primera vez sus cuadros en una exposición temporal del Museo Centrale del Risorgimento, entre los restos no expoliados del anciano Foro, junto a la reproducción de la Loba -la etrusca y madre filántropa (algunos dirían "inconsciente") de los descendientes de Eneas-, y pared con pared con el esperpento del monumento a Vittorio Emanuele II.
Allí compré una postal con este desnudo reclinado de Modigliani. Era un puente de diciembre y hacía mucho frío en Roma -Roma es así, muy fría o muy calurosa. Extrema. Adictivamente insoportable-. Frío como el frío que congeló el cuerpo de Jeanne Hébuterne en una carretilla la noche de enero en que se dejó caer de la buhardilla que compartía con Modigliani pocas horas después de la muerte del artista. Ese Modigliani bebedor y tuberculoso fue mi primer Modigliani. Anterior al Modigliani romano que se cruzó en mi camino aquella mañana de diciembre.
Puede que en algún episodio previo y no recordado de mi adolescencia apareciera ya Amedeo, pero mi primer acceso consciente surgió en un libro de reportajes de verano, escrito por Rosa Montero para El País, sobre amores trágicos y legendarios en la historia Occidental. Cuando vi por primera vez, cara a tela, el lienzo de Modigliani en ese museo municipal de la cuesta de San Pietro in carcere, también yo creía en la lápida fría de la bohemia y también vivía el ocaso de una suerte de amor poco recomendable más allá de la inercia y de la carne.
A las 6 de la mañana de ese mismo día había estado hablando con El Moisés de Miguel Ángel en San Pietro in Vincoli -un sacerdote me dejó pasar a la basílica con verdadera caridad cristiana, después de verme congelado en la plaza esperando que abriese sus puertas el templo a las 8:00, mientras él barría el suelo de la escalinata, antes de que llegaran turistas y devotos-. Frente a El Moisés descubrí que se puede hablar con ciertos seres no humanos: Hay quien habla con plantas, con animales, con el televisor... Yo hablaba en ese momento con papeles, piedras y telas. Y hablé con El Moisés con mucha resaca, como se habla con esos mejores amigos de las madrugadas. Horas antes había bebido demasiados caballitos de tequila mientras le contaba un cuentacuentos a Alice. Representaba en primera persona la historia de una pareja de narquitos mexicanos enamorados y muertos por el negocio, claro... Rondando los 20, no hay historias "de amor" sin tragedia. Y aquella noche lloramos mucho Alice y yo. Yo muy borracho. Ali muy sobria. Conscientes los dos de que aquello que habíamos llamado a-m-o-r había llegado a su fin.
Y así se lo conté a El Moisés. Así creí que había gastado, después de dos oportunidades, cuanta leyenda sentimental tendría la opción de vivir: Tocaba, de ahí en adelante, un punto y aparte en el tránsito que, desde los 14, me había hecho volar de los versos de Neruda y Miguel Hernández hacia el francés de Rimbaud y Verlaine, con su bien de Werther de Goethe, el Don Juan byroniano, la llantina leopardiana y la belleza-verdad de Keats.
Encontré en el desnudo de Modigliani otro Modigliani y otra nueva narración belográfica: En lugar de pensar en absenta, me dio por pensar en Brancusi; en lugar de encontrar a una prostituta mirando y exponiéndose a la transgresion, se me fue la cabeza a la línea perfiladora del Giotto, al color de las fieras y a cierta depuración que, mirando hacia atrás, puede ser uno de los impactos emocionales más potentes de los años que llevo dando vueltas por aquí. Claro que, sin apenas dormir, resacoso, sin fe en el mundo y después de confesarme ante una estatua de mármol de Carrara, no parece tan difícil construir un puente medio místico hacia cierta totalidad, arrancando en la diagonal que avanza desde la cabeza de la modelo, en la esquina superior izquierda del lienzo, para perderse a medio muslo en la esquina inferior:
Desde entonces me vi, fuera del marco, haciéndole cosquillas a esta señorita en la cara posterior de las piernas, en ese valle que forma la unión del muslo con el gemelo, despacito, con la yema de los dedos, jugando en la cueva que se crea en la cara opuesta de la rótula... De ahí la sonrisa más que insinuada de la modelo en el retrato.
"Dime, Pablo, ¿cómo cojones te puedes follar un cubo?", dicen que le preguntó Modigliani a Picasso una madrugada en París, a lo que el malagueño replicó, "¿Tú por qué me odias tanta, Amedeo?", "Te quiero Pablo, es a mí a quien odio". Ese es el odio que fui cultivando: Cierto nihilismo cínico. Cierta ironía destructiva. Cierta caída. /
Harían falta un par de años de vuelta a Madrid para que una niña rubia reinventara una nueva leyenda, vacía desde el principio pero capaz de traer a las paredes de mi habitación aquella postal en una reproducción de 70x40cm. Fue en una retrospectiva del Thyssen y la Fundación Caja Madrid. Modigliani y su tiempo, o algo así. Traté de pintar un firmamento con pintura fosforescente en las paredes de mi habitación. Pero aquel odio cultivado había enraizado. La mentira comprometida era mi principio de acción: "Mentir a la nada, ese es mi único poder: ser un personaje. La verdad es que eres nada, pero una nada capaz de crear infinitas mentiras. Así que miente con elegancia, sé un compromiso". Eso escribía yo por entonces: pasé de adolescente romanticón embohemiado, a joven postmoderno y existencialista comprometido. El orgullo de la casa, vamos. Un tesoro: Etiquetado. Y Se acabó la rubia.
Os confesaré algo. Por aquellos años me salvaron Sterne, Marías y Cervantes. Capitulé como poeta. Recapitulé. Fue el origen de un nuevo momento que, a fuego muy muy lento, tomaría cuerpo más allá del papel, las piedras y los lienzos. Más importante aún, al otro lado de los versos. Wilde sin frustración: Hay una posibilidad de hacer de la vida una obra de arte. Existe la posibilidad de hacer de la vida una obra de arte. Tenemos la opción de vivir felices. /
El desnudo reclinado de Modigliani mira a la cama de mi dormitorio desde hace años. Esa reproducción veía diferentes desnudos reclinados y sudorosos en mi habitación cuando yo vi a la pantera por primera vez: Durante una exposición sobre el capítulo VI de la primera parte de El Quijote, ella se inventó un cuento que más de uno dio por real. "Bellezón... Qué cabrona más inteligente se esconde detrás de esa desconocida" -pensé.
La verdad es que estaba hasta los cojones de escritores, poetas, musos y musas, por entonces. Con mis chicos, me declaraba NO-artista. En aquella vuelta a la universidad no había tiempo para hacer nuevas amistades en un mundillo que había caricaturizado en mi fuero interno. La extinción de la fe provocó cierto desplazamiento en el continuo temporal -que diría el Doctor Emmet Brown- y tuvo que pasar un año hasta volver a Verla. Un año hasta que un cigarro abriera la puerta a un nuevo pelotazo emocional.
Y así fue.
Así fue como empecé a hacer el amor con mucha más frecuencia que a hablar o escribir de amor. Así fue como follar no volvió a ser fallar. Así fue como, por primera vez en muchos años, una Mujer desnuda relevaba al desnudo reclinado del cuadro. /
La modelo de Modigliani mira desde el cuadro en mi habitación hoy cómo cosquilleo la parte posterior de la pierna, desde el tobillo hasta el pliegue del culo, de una morena a la que regalo cada mañana el alma.
La obligación de ser feliz nació el día que, con Cervantes, Sterne y Marías, releí mi biografía con la intención de no morir ni matar en vida. Vaciarme fue con ella. /
Ahí sigue en la habitación "mi" Modigliani.
Roma es hoy mi familia.
La literatura un vehículo ocasional.
Y una relación sentimental el gran proyecto para hacer de la vida una obra de arte.
Perpetuar es despertar a tu lado, morena. La modelo no ha dejado de sonreír. Feliz. Porque la felicidad no está fuera de mí, sino dentro de mí. - escribió Modigliani - Su febril dulzura, su campo trágico, su propia belleza y armonía, todo ello es mío, de mis pensamientos y de mis obras. /
CODA: Mañana firmo en tu nalga izquierda. Pasado me pintas una flor en uno de mis lunares rojos. Al otro, invito a japo. Follamos. Fumamos. Recitamos. Cocinamos. Viajamos. Planeamos. Quedamos. Y así. Felices -una jodida obra arte-, nos vamos.
A Alice y María.
Y, sobretodo, a TI, que ya lo sabes.
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