martes, agosto 2

Para ir a dormir

En otro vídeo, presenta el tema la Rosenvinge con un pequeño cuento... pero el sonido es en directo, y la canción se escucha mejor aquí (es youtube, de todos modos, pero aún así, para ir a dormir, siempre es mejor acompañarse lo mejor posible). En esa anécdota recuerda la Rosenvinge que, de pequeñita, mirando los agujeros-mirada de un enchufe, metió los dedos y, del chispazo, la creyeron y se creyó muerta. No fue para tanto. Pero 'el enchufe fue castigado' y desapareció tras cinta aislante y 'un ladrillo'. 47 años después, dice la niña "con el tiempo, sin embargo, me he mantenido en la costumbre y cada vez que veo unos ojos oscuritos que me miran, tengo que meter los deditos a ver qué pasa..."

1 comentario:

Igor dijo...

Ja, ja. Desconocía esta faceta humorística de esta bella señorita que ya no es tan señorita.
Una buena historia, además.
Saludos.