06 abril, 2011

Nostalgia de la Dignidad


...el gobierno está detrás de nosotros. A veces con helicópteros artillados, a veces con paramilitares, a veces con aviones bombarderos, a veces con tanques de guerra, a veces con soldados, a veces con policías, a veces con ofertas de compra-venta de conciencias, a veces con ofrecimientos de rendición, a veces con mentiras, a veces con estridentes declaraciones, a veces con olvidos, a veces con silencios expectantes. A veces, como hoy, con silencios impotentes.

(...)

Esto somos: El que florece entre cerros. El que canta. El que cuida y crece la palabra antigua. El que se habla. El que es de maíz. El que habita en la montaña. El que anda la tierra. El que comparte la idea. El verdadero nosotros. El hombre verdadero. El ancestro. El señor de la red. El que respeta la historia. El que es gente de costumbre humilde. El que habla flores. El que es lluvia. El que tiene conocimiento para mandar. El cazador de flechas. El que es arena. El que es río. El que es desierto. El que es mar. El diferente. El que es persona. El rápido caminador. El que es gente. El que es montaña. El que está pintado de color. El que habla palabra legítima. El que tiene tres corazones. El que es padre y hermano mayor. El que camina la noche. El que trabaja. El hombre que es hombre. El que camina desde las nubes. El que tiene palabra. El que comparte la sangre y la idea. El hijo del sol. El que va de uno a otro lado. El que camina la niebla. El que es misterioso. El que trabaja la palabra. El que manda en la montaña...

(...)

Y hoy lo repetimos: rebeldes somos. Rebeldes seremos. Pero serlo queremos con los todos que somos. Sin la guerra como casa y camino:

(...)

Es la hora de que este país deje de ser una vergüenza vestida sólo del color del dinero.


Extractos del Discurso del Subcomandante Marcos, el Zócalo de Ciudad de México, 11 de marzo de 2001.

(Ilustración de Hugo Ortiz)

No hay comentarios: