miércoles, julio 6

Antihéroe

Leopardi llamó a Safo la 'dolotrenzadora'. Me parece un calificativo genial para la 10ª musa. La tragedia consolida el mito y, por eso, todo héroe que se precie debe tener un final oscuro y, al mismo tiempo, revelador: trágico... Ese es el hallazgo. "Canción de albada no habrá", cantaba Safo después de conocer el triste destino de su hermano, arruinado por el amor de la puta Rodopis. Y ella misma fue quien creó su propia leyenda escribiendo su suicidio desde el promontorio del Léucade, despechada por Faón, como legado mítico. En "la oscura noche, la silente orilla" (otra vez Giacomo y un paralelismo bestial) encontró a Safo devuelta, ahogada, en aguas jónicas como "en el monte se arroja a los pinos el viento". Los héroes son inmortales porque vuelven a la vida cada vez que su historia es contada. "Sin prisioneros, sin piedad: Buen comienzo".

SUICIDA: [alzando su vaso] "Oh, extranjero, relata a Esparta nuestra muerte: Cumplida con honra la ley, aquí yacemos". [Agota el vaso de un trago]. La vida es accidental. Por eso concluye y no sobrevive. La muerte, sin embargo, es la única realidad irremediable y, por ello, eterna.
(El gran cabaret del mundo)




...desconozco mi futuro. Pero no me importa la eternidad:

No quiero lo imposible,
quiero lo diminuto
de tu vida:

Tu gran secreto.

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