miércoles, marzo 14

Quiasmo

¡¡¡Mi amor...


              ...amor mío!!!


Y así, sin más, el verbo se hizo carne,
uno los complementarios,
y dos, la misma sangre:


¿quién dijo que la poesía no puede cambiar el mundo?


(cuando quieras, pobre ignorante, te paso un vídeo con dos amantes, 
a ver si el pluriverso es capaz de provocar un big bang?)

1 comentario:

KENIT dijo...

Es corto pero muy concentrado, me gusta. Un abrazo.